Magallanes muestra síntomas de recuperación económica
posterior a la pandemia, mostrando crecimiento, un mejor PIB y más puestos de
trabajo. Sin embargo, al igual que en todo el país las familias magallánicas se
enfrentan al mayor costo de la vida, inestabilidad laboral, informalidad del
empleo, la automatización del trabajo y transformaciones producto del cambio
climático. En este escenario, los trabajadores requieren certezas y en un año
electoral las y los candidatos deben tener posiciones claras y comprometidas en
relación a sus definiciones sobre los derechos y bienestar de las y los
trabajadores. En lo particular, se espera que al menos las candidaturas de
centroizquierda mantengan su comportamiento histórico con los trabajadores, su
dignidad, seguridad y estabilidad.
En una región extrema como Magallanes se requieren políticas
claras que faciliten la vida de sus residentes. El desarrollo económico debe
beneficiar a todos y la lejanía con el resto del país debe tener compensaciones
y beneficios que ocasiones mayor bienestar a las familias. La justicia
territorial debe ser política permanente del Estado de Chile, como el Plan de
Zonas Extremas, y los derechos de los trabajadores debe ser permanentemente revisados
atendiendo la dinámica de la economía y sus condiciones. El desarrollo debe ser
una realidad para todos.
En tiempos de elecciones parlamentarias es extraño las
escasas referencias en la mayoría de las candidaturas en torno a los derechos
de las y los trabajadores. Es preocupante incluso que algunos tomen posiciones
ambiguas o decididamente contrarias a los intereses de los trabajadores y su
estabilidad laboral. Se debe legislar en torno a reconocer las dificultades de
vivir y trabajar en un territorio extremo, promoviendo leyes que fortalezcan la
estabilidad laboral, incentivos para la retención de profesionales y subsidios
para equiparar el costo real de la vida en zonas aisladas. La política de
Estado debe ayudar a habitar con justicia social, dignidad laboral y equidad
territorial nuestra región austral.
Habitar Magallanes requiere mayor seguridad social, ello
implica empleos mejor remunerados, mejores pensiones y mejor cobertura de
salud. El costo de vivir y trabajar en regiones extremas como Magallanes debe
ser reconocido y compensado apropiadamente. Se debe repensar el beneficio de
Asignación de Zona igualándolo entre los distintos servicios públicos y hacerlo
imponible para que no castigue las pensiones, evitando así la migración de los
jubilados a otras zonas del país. Se deben buscar fórmulas para la formalización
del empleo en sectores como turismo, construcción y transporte y dar mayor
estabilidad laboral.
Debe haber justicia territorial. Se deben revisar los instrumentos
que buscan mejorar las condiciones económicas y sociales de los trabajadores en
zonas extremas, incentivando su permanencia y estabilidad laboral en regiones
como Magallanes. Las leyes de zonas extremas deben tener como meta favorecer el
bienestar de las y los trabajadores. El Estado debe invertir en capital humano
garantizando el continuo perfeccionamiento de la fuerza laboral, desde sus
etapas más tempranas. De igual forma, se debe legislar en implementar una
política de atracción y retención de capital humano especializado, que permita
mejorar las condiciones de salud, ciencia y educación, entre otras necesidades.
El desarrollo sostenible no sólo debe procurar crecimiento
económico y el cuidado del medio ambiente sino además debe asegurar la equidad
social, lo cual debe traducirse en mejores condiciones y oportunidades sociales
y laborales. Las oportunidades de desarrollo, como la industria del hidrógeno
verde, requieren formación técnica, garantías de puestos laborales para
residentes, y una oferta laboral estable en el tiempo. Las nuevas energías
necesariamente deben garantizar un cambio de la matriz energética de Magallanes
y el beneficio de la riqueza natural debe llegar a todos, especialmente las
familias de los trabajadores. La transición energética debe ser justa.
Se espera, al menos, un compromiso decidido de la
centroizquierda con el mundo de los trabajadores, traducible en definiciones y
propuestas que garanticen el empleo digno, apropiada retribución al trabajo,
estabilidad laboral y equidad territorial. En Magallanes, esto significa
defender condiciones y políticas que compensen habitar el aislado extremo
austral.