La misa de ayer en la Parroquía “Nuestra Señora de Fátima” fue especial para toda la comunidad, en especial al párroco Bernardo Astudillo quien dirigió su última ceremonia dominical, ya que a contar de marzo será el párroco de la comuna de Porvenir, por orden del obispo Óscar Blanco.
Como es una tradición, al término de la liturgia despidió a todos los feligreses que asistieron y de quienes recibió todos los parabienes en su futuro desafío sacerdotal en sus 18 años ligado a la actividad desde el 21 de abril de 2007.
Aunque seguirá siendo el párroco oficial de Fátima por todo este mes, a contar de este domingo se instalará en la capital de Tierra del Fuego e iniciará a oficiar las misas ahí, y su despedida oficial será el próximo 20 de febrero en una actividad extra programática.
Su paso por el Barrio 18 de Septiembre lo conecta con sus inicios en el ministerio cuando dirigió a la comunidad homónima pero en el popular sector de Forestal de Viña del Mar en 2007.
Por lo mismo, dice que esto fue para él un paso de volver a la juventud a sus 45 años, un tiempo de reinicio y de valorar esta comunidad que fue gestora de los inicios de los Cevas, que también se vincula con ello, pues fue monitor antes de ingresar al seminaro.