La Corte Internacional de Justicia (CIJ) declaró este miércoles que Israel tiene la obligación de garantizar las necesidades básicas de la población de Gaza y que no puede utilizar el hambre como un método de guerra. La solicitud de aclaración sobre estas obligaciones fue presentada por la ONU, y aunque la opinión del tribunal no es jurídicamente vinculante, posee “gran peso jurídico y autoridad moral”.
“Como potencia ocupante, Israel está obligado a garantizar los suministros esenciales para la supervivencia de la población local”, señaló Yuji Iwasawa, presidente del tribunal. Además, el magistrado indicó que Israel no ha fundamentado sus acusaciones sobre presunta vinculación de empleados de la UNRWA con Hamás u otras facciones terroristas.
La ONU recordó que Israel debe aceptar y facilitar los planes de ayuda de Naciones Unidas y sus organismos, incluida la UNRWA, que fue prohibida en territorio israelí tras acusaciones de participación de algunos de sus empleados en el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Israel no participó en las audiencias y su ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Saar, calificó el pronunciamiento como “parte de una persecución sistemática y deslegitimación de Israel”. Por su parte, el portavoz de la cancillería, Oren Marmorstein, rechazó la opinión y la consideró un intento de “imponer medidas políticas usando el pretexto del derecho internacional”.
La Autoridad Palestina (AP) celebró la declaración y recordó que los Estados deben garantizar que Israel cumpla con sus obligaciones. Hamás, que gobierna en Gaza, también destacó que la decisión del tribunal confirma que el uso del hambre de forma deliberada constituye una forma de genocidio.