La Policía de Francia investiga el robo de ocho joyas históricas del Museo del Louvre, ocurrido este domingo por la mañana. Entre los objetos sustraídos destacan piezas del ajuar de Napoleón III y la emperatriz Eugenia, catalogadas como de valor incalculable. Una de las joyas, la corona de la emperatriz, fue recuperada dañada fuera del museo.
El robo duró solo siete minutos: los delincuentes ingresaron mediante una plataforma elevadora, tomaron las piezas expuestas y huyeron en vehículos de dos ruedas. La fiscalía de París abrió una causa por “robo organizado y asociación delictiva”.
Entre las piezas desaparecidas se encuentran diademas, collares, pendientes y broches de reinas francesas, muchas de ellas con siglos de historia, incluyendo diamantes como el Régent, Sancy y Hortensia, y tesoros del siglo XIX de la emperatriz María Luisa.
El Louvre permaneció cerrado por 24 horas mientras avanzan las investigaciones, que cuentan con la Brigada de Represión del Bandolerismo y la Oficina Central de Lucha contra el Tráfico de Bienes Culturales.