La tensión entre Estados Unidos y Venezuela escaló de manera abrupta en los últimos días, después de que el Presidente estadounidense, Donald Trump, exigiera a Nicolás Maduro abandonar el poder antes del pasado viernes 28 de noviembre, según una exclusiva de la agencia Reuters.
La petición, ocurrida durante una llamada telefónica el 21 de noviembre, habría incluido la promesa de garantizar la seguridad del mandatario venezolano durante su traslado a un tercer país. Sin embargo, la oferta ya no estaría sobre la mesa.
La expiración del plazo sin que Maduro cumpliera el ultimátum detonó nuevas medidas desde Washington. De acuerdo con El País, el sábado Trump anunció el cierre completo del espacio aéreo venezolano, en un gesto que muchos interpretaron como un aviso de que una acción militar podría estar en evaluación.
Maduro se Mantiene Firme y Exige Amnistía
En medio de estas presiones, Maduro reapareció en una transmisión en cadena nacional, buscando despejar cualquier especulación sobre una salida pactada. “No nos podrán sacar jamás, bajo ninguna circunstancia, del camino de la revolución”, declaró, subrayando su intención de mantenerse en el poder.
Las revelaciones sobre el ultimátum también dieron a conocer las condiciones que Maduro habría planteado para dejar el poder. Según El País, el mandatario exigió una amnistía para él y su familia, el fin de las sanciones internacionales y la retirada de los cargos en su contra ante el Tribunal Penal Internacional.
El clima en Estados Unidos se ha endurecido. Washington acusa a Maduro de “narcoterrorismo” y de liderar el llamado Cartel de los Soles, designado recientemente como organización terrorista extranjera, un paso que permite ampliar la operación militar que Estados Unidos mantiene en el Caribe desde agosto.
El chavismo parece decidido a cerrar filas, planteando incluso acelerar reformas constitucionales orientadas a “fortalecer el poder popular”.