Transporte público mayor de Punta Arenas:

Un largo recorrido de tropiezos y aciertos

cronica
06/08/2017 a las 14:00

El último día de mayo pasado se cumplieron siete años desde que se modificó radicalmente el servicio de transporte de pasajeros en la capital regional, incorporando un modelo de operaciones que es mirado con envidia desde otras regiones del país.

“En este primer viaje venía mucha gente, aparte de la prensa, además siempre cuando se parte se deben enfrentar algunos problemas que con el transcurso del tiempo se van superando, pero lo importante es que con la implementación de este servicio muchas familias podrán disminuir sus gastos en locomoción. De hecho, en la mañana me tocó conversar con una alumna, quien me contaba que ella los lunes gastaba $ 1.400, porque tenía que hacer dos viajes hacia su casa y lo que cambió es que ahora sólo tendrá que pagar $ 240, lo que se traduce en un importante ahorro para su familia”.

Así describía el primer viaje de Movigas la entonces gobernadora provincial de Magallanes, Gloria Vilicic, quien el 31 de mayo de 2010, junto con otras altas autoridades de la época, abordó el primer microbús que daba inicio a la nueva etapa del servicio de transporte público mayor de Punta Arenas.
Tal como estaba previsto, a las 7 horas de ese día, la empresa Movigas comenzó a operar el servicio de transporte público mayor en Punta Arenas, con 56 buses de última generación dispuestos en cuatro recorridos distintos (servicios 1, 6, 8 y B), de lunes a viernes, con frecuencias entre las 7 y las 19.30 horas, y el sábado de 9 a 18 horas. La flota estaba compuesta por 61 máquinas, cinco de las cuales permanecerían siempre en la estación terminal, a la espera de ser requeridas ante cualquier emergencia que afectara a las otras.

Las crónicas de ese día relataban que el primer bus salió desde el cabezal ubicado en la Población Archipiélago de Chiloé, con destino al centro de la ciudad. En el microbús, además de los pasajeros, subieron la gobernadora provincial de Magallanes, Gloria Vilicic; el seremi de Transportes, Gustavo Faraldo, y personal de esa secretaría regional ministerial.

impresiones ciudadanas
Asimismo, los pasajeros entregaban sus primeras impresiones respecto de una modalidad de transporte que cambió definitivamente las experiencias de viaje dentro del radio urbano de la capital regional, que hasta ese momento eran un tanto erráticas y hasta caóticas, dicen algunos. 
Alicia Venegas, dueña de casa, manifestó que la entrada en operación de los buses Movigas la beneficiaba enormemente en la parte económica. “Para que todo funcione adecuadamente, el público es el que tiene que responder con un comportamiento ejemplar, al menos la empresa se puso con las micros, ahora a utilizarlas”, señaló.
En tanto, Manuela Rojas relató que le parecía súper buena la entrada en funcionamiento de este servicio, porque para ella significaba una reducción importante en su presupuesto destinado a locomoción. “Excelente servicio, yo me preocupé de conocer los recorridos y encontrar el que más le acomoda a mi hija, y hoy empezó a viajar por 80 pesos, un regalo caído del cielo para estos días. La única situación que me llamó la atención es que le dieron medio boleto. El chofer partió un boleto por la mitad y eso le entregó, ojalá sea un hecho aislado y no se convierta en hábito”.
Estas opiniones ciudadanas son fiel reflejo de lo que sucedería en los siguientes seis años, tiempo que duró el contrato de Movigas, la evaluación siempre fue más que positiva, aunque entre líneas viajaba más de alguna denuncia por cobros indebidos o incumplimiento de recorridos y frecuencias. 

Luces y sombras

De ahí en adelante hubo momentos de dulce y agraz, tanto para los operadores como para los pasajeros y autoridades. Los cuatro primeros años de funcionamiento de Movigas no estuvieron exentos de tensiones.
La empresa debutó en Punta Arenas el 31 de mayo de 2010, fecha que será recordada por muchos como el día en que se concretó el primer sistema de transporte público a base de gas natural y la primera flota en Sudamérica equipada con tecnología de emisiones que cumplía cabalmente las normas Euro 5 y EPA 2010.
Lo que se puso en marcha hace siete años hizo pensar a muchos que Punta Arenas era un gran laboratorio, donde se estaba experimentando un revolucionario sistema de transporte de pasajeros, que más temprano que tarde se aplicaría en el resto del país, especialmente en Santiago, donde el bochornoso Transantiago mostraba en la práctica lo que no se debe hacer con el transporte público mayor.
Movigas -controlada en un 85% por Gasco- fue creada expresamente para la operación del transporte público y dejó atrás a empresas como Magddy Perich y Vía Láctea. Gasco informaba de una inversión inicial cercana a los US$ 5 millones.

Las expectativas eran altas. En su primer día en las calles, transportó a un total de 15 mil personas. En aquel entonces, los problemas principales eran de implementación, información a los pasajeros y costumbre.
El seremi de Transportes era Gustavo Faraldo, a quien le correspondió implementar el sistema y educar a la comunidad sobre cuestiones que actualmente parecen haber sido internalizadas, como respetar los paraderos diferidos establecidos por la autoridad.

Con tono comprensivo, el gerente general de la compañía, Marcos Cvjetkovic, decía que los problemas se solucionarían “con la práctica”.
No obstante, las primeras alarmas comenzaron a sonar poco tiempo después, hacia finales de 2010, cuando con apenas siete meses de funcionamiento, la empresa reportaba un déficit de $ 500 millones.
La situación financiera fue determinante desde sus inicios; la gerencia general de la empresa vio pasar a tres ejecutivos por sus oficinas: el mencionado Marcos Cvjetkovic, quien también estuvo en la gerencia de Gasco Magallanes, para luego llegar a la gerencia comercial de Metrogas.

Tiempo después, la empresa de transportes quedó en manos de Óscar Baeza, quien en enero de 2012 protagonizaba las primeras polémicas, al generar cambios de recorridos visados por el Gobierno Regional (GORE) de entonces. Los cambios generarían su despido. “Su gestión se alejaba de la línea definida por la compañía”, informó Gasco en aquella oportunidad, tras despedirlo y poner en su lugar a Samuel Redel, quien se desempeñaba hasta entonces como subgerente de Operaciones y que ocupó el cargo de gerente general hasta que la compañía dejó de prestar el servicio en los primeros días de enero de este año, cuando a petición de Transportes extendió su operación hasta que comenzara a funcionar la empresa Inversiones Australes, que bajo el nombre de fantasía de Vía Austral se adjudicó la última licitación.

acérrimo Adversario

Uno de los grandes detractores de la empresa que muchos añoran hasta el día de hoy, fue el dirigente de los colectiveros Marcelino Aguayo, quien desde el principio no vio con buenos ojos las reiteradas quejas de Movigas, que no dejaba pasar oportunidad para enrostrar que funcionaba al límite de la pérdida financiera y que no se presentaría a una nueva licitación, anuncio que finalmente se cumplió.
Aguayo, implacable, aseguró en más de una oportunidad que “Gasco ha llorado desde el primer día” por la falta de recursos.

El 4 de abril de 2014, el gerente de Movigas, Samuel Redel, informaba a Diario El Pingüino la delicada situación financiera de la empresa. “Se le ha tenido que prestar plata a la empresa para que pueda seguir funcionando. Hemos estado trabajando todos estos años a pérdida... y se están acumulando las pérdidas. Bajo estas mismas condiciones, no podríamos seguir”.
Esas condiciones, explicaba Redel, pasaban exclusivamente por el subsidio estatal, que -según él mismo relataba- llegaba a unos $ 322 millones anuales.

Posteriormente se supo, según documentos que dio a conocer Marcelino Aguayo, que en su primer año de operaciones (2010), la empresa recibió más de $ 226 millones por parte del GORE. Según la misma fuente, el monto fue creciendo cada año, y en 2013 superó los $ 755 millones. En total, según los antecedentes expuestos, desde que comenzó el contrato hasta finales de 2013, el Gobierno Regional entregó a Movigas una cifra cercana a los $ 2.000 millones en subsidios.

¿Alcanzaba para paliar el déficit? Desde la compañía aseguraban que no. A través de un comunicado de prensa, Redel aludía a “la situación económica desfavorable que atraviesa la empresa”. Antes, él mismo había hablado de una inversión de $ 4 mil millones que no había sido recuperada. Con las cifras del GORE en la mano, Marcelino Aguayo criticó fuertemente a la empresa, a la que acusó de avara.
“Me parece desproporcionado ante lo señalado por Movigas que es insuficiente el subsidio”, dijo el actual consejero regional. “Los montos sólo se justifican por el servicio a los niños, escolares, adultos mayores y por las legítimas aspiraciones salariales de los trabajadores y sus familias. Sólo se justifican si tienen un salario acorde con los subsidios que entrega el Estado, esto sin contar los ingresos diarios. Espero, con esto, desnudar la avaricia de dicha empresa”, sentenció.

Nuevo operador

El lunes 31 de agosto del año pasado, Diario El Pingüino informaba oportunamente a sus lectores que cuatro empresas presentaron ofertas para adjudicarse la última licitación del servicio público de microbuses de Punta Arenas. Sus nombres: Buses Punta Arenas, Inversiones Australes, Consorcio Urbano Austral y Sociedad Viento Austral. Se anunciaba, además, que el 11 de octubre se conocería el nuevo operador, que el 1 de diciembre de 2016 debía comenzar el servicio, con un subsidio máximo anual de $ 3.573 millones.
Entre las nuevas características del servicio de buses urbanos de Punta Arenas destaca la creación de la Línea 4, que incorporó en su recorrido a las poblaciones Ríos Patagónicos, La Concepción, General del Canto, Almirantazgo, Philippi, Santos Mardones y Cecil Rasmussen, así como el sector de Cerro de la Cruz, el Centro de Justicia y el Hospital Clínico de Magallanes, centro de salud que duplicará la cantidad de recorridos que existían y llegará a cuatro.

Asimismo, se extenderá el servicio de la Línea 2, que llegará a la Población Juan Pablo II y Loteo del Mar. En tanto, la Línea 6 incluirá al sector Río de la Mano.
Además, se modificaron los días de servicio y se incorporaron los domingos y festivos. Asimismo, se extendió el horario de funcionamiento los sábados en una hora, al adelantarse el inicio desde las 9 a las 8 horas. Las frecuencias aumentarán de 8 a 11 buses por hora, en el horario punta de la mañana, en sentido sur a norte, con el objetivo de satisfacer de mejor forma los requerimientos de los usuarios. Los adultos mayores también fueron beneficiados con una tarifa diferenciada, que contempla el pago de la mitad del pasaje los domingos y miércoles. Los estudiantes de educación media y superior pagan el 33% del valor del pasaje adulto. Para los alumnos de enseñanza básica el traslado es gratuito.

Vía Austral

Los primeros días de noviembre del año pasado, la Contraloría General de la República tomó razón de la adjudicación del contrato del servicio de transporte público mayor en la ciudad de Punta Arenas, a la empresa Inversiones Australes. La firma capitalina inició sus operaciones en enero de 2017, luego que por la demora en la toma de razón por parte del organismo contralor, se le solicitó a Movigas continuar con sus operaciones hasta fines de diciembre.

La nueva empresa comenzó el servicio con la misma flota de 61 microbuses usada por Movigas y dispone de un subsidio estatal mensual de 264 millones de pesos. Consultado respecto de sus primeras impresiones tras darse a conocer oficialmente la adjudicación, el gerente general de la nueva empresa, Roberto Rodríguez, manifestó su enorme satisfacción y optimismo de que todo seguirá saliendo de la mejor manera.

“El comienzo de las operaciones será en enero de 2017, considerando que la empresa Movigas aceptó extender los servicios durante el mes de diciembre. Entonces, partiremos en ese mes y a mediados del próximo año incorporaremos los 23 buses restantes para totalizar los 84 que comprende la flota”, adelantaba Rodríguez.
Finalmente, los 23 nuevos microbuses que debían incorporarse a la flota al inicio de la etapa de régimen -5 de julio pasado-  no llegaron desde China, por lo que Vía Austral arrendó momentáneamente 15 máquinas en la ciudad de Rancagua, las que serán retiradas en septiembre próximo cuando deberían arribar a la capital regional los modernos vehículos a gas, año 2017.

Primeras quejas

A poco andar, comenzaron las quejas por la frecuencia de los buses de Vía Austral y, paralelamente, la sentida añoranza por el servicio de Movigas.
Tras la visita que realizó a fines de marzo de este año la jefa nacional del Programa de Fiscalización del Ministerio de Transportes, Paula Flores, quien verificó en terreno las fallas de frecuencia de algunos servicios de los microbuses, la orden de la autoridad fue implementar las medidas necesarias para superar el problema, tantas veces denunciado por los usuarios en las mañanas de Pingüino Radio.
El objetivo que se fijó el seremi de Transportes de Magallanes, Gabriel Muñoz, es “mejorar la frecuencia y regularidad de los buses Vía Austral, luego de revisar los resultados de las primeras semanas de implementación del servicio”.

En tanto, Paula Flores manifestó que “a poco más de dos meses de funcionamiento, hemos visto que Vía Austral está en una fase de implementación o ‘marcha blanca’ del servicio, en que además de cumplir con los recorridos que ya existían, ha debido trabajar para mejorar la frecuencia y regularidad de los buses”.
Entre las medidas que anunció el seremi Muñoz, luego del balance que se realizó al servicio que reemplaza desde enero a Movigas, está “intensificar un poco más las fiscalizaciones, desde el 1 de abril, y también los puntos de control”, trasladándolos desde el centro a los sectores periurbanos de la ciudad.

Muñoz agregó que “se está monitoreando diariamente el funcionamiento del servicio, detectando hasta la fecha la necesidad de mejorar la frecuencia diurna de los buses de la Línea 6, donde se dan los desplazamientos entre el extremo sur de la ciudad, el centro, el sector aledaño a Fernando Ferrer y el Hospital Clínico”.
La jefa nacional de Fiscalización dijo que era necesario recordar que el sistema de transporte mayor de la capital regional es financiado con recursos de la Ley Espejo del Transantiago, con un costo de $ 3.564  millones y que “durante el segundo semestre se contempla la implementación de un nuevo servicio, aumento de frecuencia en los buses y la llegada de 21 nuevas máquinas”.

A siete meses de la partida, aún no llegan los 23 nuevos microbuses comprometidos por contrato, Vía Austral adujo motivos de fuerza mayor para la tardanza. La Seremi de Transportes anunció que por estos días realizará la primera evaluación tras el inicio de la etapa de régimen y no descartó aplicar sanciones si se detectan incumplimientos. El recorrido recién comienza.


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