En el marco de los 40 años de la Crisis del Canal Beagle han surgido
diversos estudios que han buscado rescatar el valor de los relatos, como de
igual forma, establecer una explicación de un proceso complejo que involucro
los esfuerzos de la defensa de intereses nacionales entre 1977 a 1985, es decir
desde el Laudo Arbitral a la ratificación del Tratado de Paz y Amistad entre
Argentina y Chile.
Es en este amplio proceso que la visión y testimonios de personas que
estuvieron movilizadas, involucradas en las negociaciones o incluso que hoy en
día entregan documentos que hace pocos años eran inexistentes en donde la
Historiografía sobre el tema ha tenido un crecimiento exponencial en relación a
los últimos años.
Sin lugar a dudas la gran cantidad de publicaciones respecto a la
Controversia del Canal Beagle se han centrado en aspectos jurídicos y geográficos,
esto al menos con claridad en los textos y artículos hasta la década de 1980.
Sin embargo respecto a la crisis propiamente tal, enfocándonos a la
coyuntura de 1978, han correspondido un
proceso muy distinto. Si en 1998 solo se contaba con el libro “Esta noche la
Guerra” de Luis Alfonso Tapia y el documental “El Año que vivimos en peligro”
de Santiago Pavlovic, esfuerzos sin lugar a dudas importantes y trascendentes
vinculados más a la crónica que a la Historia.
Para el año 2008 los estudios y libros publicados en torno a la crisis,
desde el punto de vista histórico, no superaban la decena, entre los que se
destaca “la Escuadra en Acción” de Patricia Arancibia Clavel y Francisco
Serrano sumándose otros de tipo memoria como son el caso de aquellas publicadas
por el Jefe de la Misión Chilena ante el Vaticano el General Ernesto Videla, así como el libro “La
paz en 1978: el pueblo de Chile y su ejército” de Luis Olivares Dysli, obra que
nos entrega interesantes antecedentes para el estudio del período.
Desde otras perspectiva podemos sumar el libro de Francisco Sánchez, primera edición 2009 y última edición ampliada 2018, “Los soldados del mar en acción: la infantería de marina y la defensa de la soberanía austral”, el cual plantea un proceso amplio respecto a como los conflictos limítrofes con Argentina desde 1958 a 1978 fueron produciendo cambios gravitantes en el desarrollo de la Infantería de Marina en Chile.
De esta manera este 2018 nos encontramos con una cantidad muy superior
de publicaciones que han rescatados testimonios y memorias, como así también
reproducidos importantes cuerpos documentales que permitirán, sin lugar a
dudas, a los futuros investigadores sobre el tema tener una visión más amplia
sobre este importante momento de nuestra historia nacional, encontrándonos en
una situación muy distinta a los decenios pasados en torno a la Crisis del
Canal Beagle.
Vale destacar en esta producción de carácter historiográfico el
importante aporte de Rafael Mellafe con “Al borde de la Guerra. Chile –
Argentina 1978” interesante obra que trata de explicar un proceso complejo en
forma directa y amena con diversas fuentes, las cuales, permiten al lector
tener acceso a un interesante propuesta de análisis; por otro lado el libro
“Chile – Argentina, la historia del Gran Conflicto” de Mónica Cerda San Martín,
rescata los principales hitos de este proceso basada en los testimonios de
Ernesto Videla y su accionar en el proceso de paz, algo que para muchos es
desconocido permitiendo generar una comprensión mucho más amplia respecto a
este difícil proceso; es sin embargo el libro
“La Controversia del Canal Beagle” de Consuelo León y Nelson Llanos una
obra fundamental para la investigación poniendo a disposición de los estudiosos
del tema una interesante, tal vez la más completa compilación periodística, en
torno a la controversia y que facilitara a futuros estudios desarrollar líneas
de investigación.
El actual contexto, que enmarca los 40 años, han permitido un rescate y comprensión del
proceso histórico mucho mayor que ha
motivado a muchos “veteranos de 1978” estampar sus testimonios y entregarlos a
la comunidad, situándonos en una ventajosa posición en comparación a años
anteriores que han complementado en forma fantástica la visión en torno a la
crisis y sus eventuales consecuencias, como es el caso del libro “Desplegados
en la Frontera Austral” de Carlos Burnes, libro que es una de la compilación de
testimonios más importantes existente a la fecha, como también debemos
mencionar el libro “1978. El año que marchamos a la guerra” del escritor
Guillermo Parvex.
Mención especial le cabe al trabajo realizado por la Academia de
Historia Militar con la obra “1978: El Ejército en las trincheras”, que forma
parte de la colección de “Cuadernos para
el Estudio de la Historia Militar”, el cual sin lugar a dudas es un aporte para
conocer en manera general el proceso y permite colaborar con futuros procesos
de investigación, así como también el trabajo del joven historiador Arturo
Nahuel con el libro “Veteranos de 1978.
Relatos de sus protagonistas”, un trabajo que rescata una serie de
testimonios levantando fuentes para futuros estudios, generando un interesante
panorama para esfuerzos futuros en esta línea de investigación, así como
también la interesante investigación realizada por el abogado Cristian Parada en su obra “Volverán sin ser los que
partieron” en donde se destaca una visión particular del conflicto y que
muestra una línea de investigación interesante para futuros estudios en torno a
la temática.
Por otro lado la obra “1978. Tempestad en el Beagle: Voces de los Soldados de la Paz”, de Diego Piedra, Francisco Chahuán y Francisco Sánchez, en sus diferentes ediciones, representa quizás al momento uno de los más importantes trabajos en torno a recopilación de testimonios y registros de homenajes a aquellos veteranos de la Crisis del Beagle, recogiendo las voces de movilizados que estuvieron en distintas zonas de nuestro país.
Es de esta forma que el Ejército de Chile también ha realizado un gran
esfuerzo con el documental “Los soldados del Beagle 1978”, trabajo que rescata
testimonios de diferentes miembros de la institución en la crisis, sumado al
libro gráfico homónimo que es un verdadero aporte en recopilación fotográfica
pocas veces visto a nivel nacional.
Es de esta manera que las voces del ayer, es decir de los veteranos de
1978, configuran un extraordinario cuerpo documental que debe ser valorado y
fomentado, para quienes de una u otra
forma vemos que “la Historia de esta Crisis no está escrita”, siendo un desafío
para equipos multidisciplinarios en rescatar uno de los episodios más apasionantes
de nuestra historia.
Sin embargo estos testimonios deben ser analizados, corroborados y
enmarcados dentro de un proceso mayor, este paso metodológico es fundamental
tomando en cuenta la generación de memorias a más de 40 años y la natural fragilidad
humana, la sobre protagonización de algunas versiones y lógicamente la
definición de quienes son autoridades dentro de las fuentes históricas, critica
de fuentes que debe contar tanto las crónicas y relatos anteriores, al igual
que los cuerpos documentales y la ratificación de las fuentes correspondientes.
Es en este sentido que el libro “1978. Operación Lanceros: Voces de los
Centinelas de Última Esperanza” de Marcelo Eló Rodríguez, Daniel Lillo y
Alfredo Martínez, es una propuesta metodológica interesante, realizando un
levantamiento de estudio de un equipo multidisciplinario, utilizando recursos
metodológicos de la Historia, Ciencia Política, Ciencias Militares y la
Memoria, para sintetizar en un relato ameno y fundamentado el proceso que
involucro la crisis de 1978 en el Frente Natales, el cual muchas veces ha sido
obviado dentro de las diferentes operaciones en la Región Militar Austral.
De esta manera el libro mencionado logra complementar las herramientas
metodológicas para lograr una visión de la Historia como disciplina integral,
la cual debería ser estudiada para posibles futuros estudios tanto en torno a
la temática en cuestión como otros procesos históricos.
Es así que a 40 años de la Crisis del Canal Beagle, nos encontramos con
diversas publicaciones en donde el análisis histórico a pesar de diversos
proyectos aún parece esta al debe, abundando la crónica y el relato de memorias
sobre estudios de investigación de carácter histórico. Para esto es necesario generar aun una
comprensión del proceso que sea amplio, en el primer caso es comprender el
proceso desde una perspectiva general tanto a nivel de la región sudamericana y
el sistema internacional, así como también a nivel nacional en los diferentes
teatros de operaciones.
En una segunda mirada de análisis particular se debe lograr comprender
este dinámico proceso desde los diferentes Teatros, sub teatros de operaciones
y frentes establecidos, logrando dar una comprensión completa a un proceso que
va más allá de la Historia netamente militar, sino también social, económica,
política y de las ideas, lo cual puede generar sin lugar a dudas una
comprensión profunda de este proceso.
Por otro lado debemos enfrentar la realidad de la condición humana,
muchas de las voces de 1978 se apagaran, es necesario registrar los testimonios
de personas que tuvieron un rol en la crisis, desde el soldado en la trinchera
como el alto nivel de toma de decisiones, tanto civil como militar, lo cual
será sin lugar a duda fuente fundamental para las investigaciones en las
próximas décadas, las cuales tendrán el desafío de comprender el periodo 1977 –
1985 como un proceso completo y no aislado como hasta ahora lo ha evidenciado
gran parte de la historiografía.
Lograr comprender de qué manera la paz entre ambos países fue forjada,
sin estar exenta de dificultades, nos demuestra que a pesar de aquellos
críticos momentos se pueden construir alianzas duraderas, trabajos en conjunto
y ver el futuro en paz y prosperidad, siendo así la principal lección que
podemos tomar de este crítico período.
De esta manera la historia y estudios multidisciplinarios deben
considerar necesariamente una nueva perspectiva del conflicto, tomando el
análisis desde una perspectiva de proceso amplio y proyectado hacia los puntos
de acuerdo y encuentro, viendo una virtud el encuentro de paz por sobre el
análisis de posibilidades de resultados bélicos o capacidades estratégicas que
podrían haber desencadenado operaciones en el campo de batalla.
Es de esta manera que debemos honrar a aquellos “veteranos de 1978”,
hombres y mujeres que de una u otra forma fueron protagonistas de un proceso
único en nuestra historia, pero que sin embargo, poco ha sido conocido en las
nuevas generaciones, he ahí una deuda en donde la historia como disciplina
tiene mucho que decir.