Maria Pilar Vera Vargas
fue puesta a disposición de la justicia ayer en la tarde, luego de ser
detenida por Carabineros tras cometer el asesinato de su ex marido, el
pescador René Pérez Carrillo.
Durante
la audiencia, el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, le
comunicó a la imputada que se iniciaba una investigación en su contra
por los hechos ocurridos durante la noche del jueves, afuera del
domicilio situado en el kilómetro 35 de la Ruta 9 Sur, sector Agua
Fresca.
El fiscal le comunicó a la imputada que se iniciaba una investigación en su contra, por los siguientes hechos:
“El
día de ayer, 20 de febrero de 2020, cerca de las 20:30 horas en
circunstancias que la víctima, René Pérez Carrillo se encontraba en su
domicilio, situado en el kilómetro 35 de la Ruta 9 Sur, en compañía de
su ex cónyuge, la imputada María Pilar Vera Vargas, quienes
recientemente, se divorciaron en el mes de diciembre del 2019, sin
perjuicio de aquello estaban juntos en la vivienda en la parcela. Allí
sostienen una discusión, donde la imputada toma un cuchillo carnicero,
de 39 cms. de longitud, propinándole tres lesiones cortantes torácicas,
además de tres lesiones cortantes profundas en el antebrazo izquierdo
por parte de la víctima”, señaló el fiscal.
Dentro
de las seis heridas que habría sufrido la víctima, una de ellas habría
sido la que causó su muerte, según el relato del fiscal.
“Una
de estas tres heridas penetrantes torácica, fue una herida que generó
un compromiso miocárdico, que le causó la muerte a la víctima en el
lugar. A juicio de la Fiscalía los hechos narrados conjugan un delito de
parricidio, donde se le atribuye la autoría a la imputada donde aparece
el delito en grado de consumado”, concluyó con la imputación de cargos.
Luego de estos hechos, personal de Carabineros de Agua Fresca se trasladaron hasta el lugar, donde se encontraba la mujer.
“Un
testigo, que circulaba en bicicleta, vio a la imputada, la cual le
manifestó “maté a mi marido”, observando el testigo el cuerpo de un
hombre tendido en el suelo.
Personal
de Carabineros luego de recibir la información se trasladó al lugar,
encontrándose con el cuerpo del ciudadano René Pérez Carrillo, quien
presentaba heridas en el tórax y abdomen, además de un cuchillo de
empuñadura de madera, intentando realizar maniobras de reanimación sin
poder sacarlo del cuadro en el que se encontraba, acudiendo además
personal del SAMU, para sumarse a las maniobras de reanimación, no
pudiendo hacer nada, constatando el fallecimiento”, indicó el fiscal,
argumentando así la solicitud de prisión preventiva, que fue solicitada
por la alta pena que podría recibir la imputada, en penas que podrían ir
de los 15 años a presidio perpetuo.
Luego
de exponer los hechos, la defensora Karina Ulloa se opuso a la
solicitud de la Fiscalía, considerando que la imputada había sido
víctima de graves hechos de violencia por parte del ahora, fallecido,
narrando la dureza de cómo ocurrieron los hechos.
El
fallecido mantenía dos causas al menos de violencia en contra de su ex
esposa, incluso en uno de ellos le arrojó agua hervida, quemándole sus
partes íntimas, sin que la mujer pueda reaccionar, soportando el inmenso
dolor que le generó esta situación.
Para
ello, la defensora argumentó parte de las declaraciones que emitió la
víctima en este tipo de episodios, señalando en uno de ellos “por suerte
tengo el cuero duro (haciendo alusión a la piel), sino me entierra el
cuchillo”, reviviendo así otro de los episodios de violencia, cuando
fueron denunciados.
Otra
de las situaciones expuestas por la Defensoría hace alusión a que la
imputada en una oportunidad tuvo que ser derivada a una casa de acogida a
Puerto Natales, por temor a perder la vida a manos del imputado, hecho
que derivó en las respectivas denuncias, y resguardo por parte de los
servicios destinados a la mujer.
Luego
de analizar ambas partes, el juez Pablo Miño consideró que la posición
de la Fiscalía era la que se debía acoger, enviando a la cárcel a la
mujer formalizada por parricidio, durante los 90 días que se decretaron
para el cierre de la investigación.
Al
término de la audiencia, el fiscal Fernando Dobson manifestó a los
medios de comunicación que “en base a los antecedentes preliminares, con
un pre informe de autopsia, las múltiples heridas penetrantes que
sufrió la víctima, permitieron establecer cómo ocurrieron los hechos,
sin perjuicio que la imputada guardó silencio. Ingesta de alcohol
preliminarmente si habría existido, habría tomado contacto directo con
la imputada, y más bien se encontraba con aparente estado de ebriedad y
con respecto de la víctima se establecerá una vez lista la alcoholemia.
Antecedentes de defensa propia por parte de la imputada no hay elementos
que permitan inferir elementos de esa forma, no registra lesiones
corporales que pueda estimar la actuación en defensa propia”.
Agregó
que “la permanencia de ella en el lugar, la lejanía del lugar donde
ocurre, no es que haya llegado esporádicamente ahí, puede que haya
estado desde hace un tiempo conviviendo con su ex cónyuge”.
Por
su parte, la defensora, Karina Ulloa, indicó que “a ella se le
formaliza por el delito de parricidio, porque hay unos antecedentes, y
así la Fiscalía lo indica, que es la persona que da muerte a su ex
cónyuge, y por eso que hay antecedentes para fundar una prisión
preventiva, se le deja con esa cautelar. Eso no quiere decir que hayan
ocurrido así los hechos y es materia de la investigación, para saber que
fue lo que ocurrió, o si es ella la que cometió ese ilícito. Ellos se
habían divorciado el año pasado, donde se entregó una sentencia del
divorcio”.
La mujer fue ingresada a la Cárcel de Punta Arenas por parte de personal de Gendarmería.