Una
mañana de terror vivieron el viernes dos mujeres en el centro de Punta
Arenas, tras ser víctimas de la violencia desmedida de un delincuente.
Detectives de la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) de la PDI
lograron la captura de Guillermo Andrade Miranda, sindicado como el
autor de dos robos con violencia consumados en 15 minutos.
Cronología
El
primer hecho ocurrió a las 7:30 horas en calle Errázuriz. Allí, Andrade
abordó por la espalda a una joven madre que caminaba con su hijo de un
año en brazos. Sin importarle la presencia del lactante, el sujeto
forcejeó para arrebatarle el bolso, provocando que la mujer cayera y
fuera arrastrada por el suelo. Tras lograr su cometido, huyó del lugar
dejando a la víctima con lesiones leves y en estado de shock.
Lejos
de detenerse, a las 7:45 horas, el imputado interceptó a una segunda
víctima de 62 años en la intersección de Armando Sanhueza con Waldo
Seguel. En este segundo atraco, el nivel de agresividad escaló: el
sujeto intentó ahorcar a la mujer y le tapó la boca con las manos para
evitar que gritara, logrando sustraerle sus pertenencias tras lanzarla
al pavimento.
Declaración de la PDI
El
subprefecto Gerardo Álvarez, jefe de la Brigada Investigadora de Robos
Punta Arenas, se refirió al procedimiento que permitió dar con el
paradero del delincuente:
“En
virtud de una denuncia cursada en el cuartel de la PDI por el delito de
robo con violencia, detectives de esta brigada especializada realizaron
las primeras diligencias en el sitio del suceso, logrando la fijación
fotográfica, levantamiento de imágenes y empadronamiento de testigos. Se
obtuvo una imagen clara del autor, la cual fue cruzada con las bases de
datos, obteniendo una identidad que permitió el reconocimiento por
parte de la víctima.”
Debate judicial
Durante
la audiencia de formalización, la fiscal Johanna Irribarra solicitó la
prisión preventiva, enfatizando la peligrosidad del sujeto y sus tres
causas vigentes. Sin embargo, la defensa de Andrade Miranda se opuso
tenazmente, argumentando que su representado posee antecedentes
siquiátricos y que cuenta con ocho causas previas suspendidas por este
motivo.
Pese
a que la Fiscalía advirtió que el imputado ha eludido reiteradamente
los exámenes del Servicio Médico Legal, el Tribunal de Garantía
desestimó el ingreso a la cárcel de Punta Arenas. En su lugar, se
decretó que el sujeto sea internado en la unidad de siquiatría del
centro asistencial local mientras dure la investigación, reabriendo el
debate sobre la imputabilidad en delitos de alta violencia.