El concejal del Partido Republicano, Miguel Contreras, ha oficializado su renuncia al Concejo Municipal, generando un quiebre que va más allá de su cupo político. La decisión, motivada por la prioridad familiar (cuidado de su suegra y padre enfermos) y el bienestar de su hijo, implica el sacrificio de su aspiración a la alcaldía.
Contreras, quien ya había informado a la cúpula republicana a inicios de noviembre, fue contundente en su análisis de la gestión interna del Concejo: “Hacen lo justo y necesario para recibir la dieta, nada más”.
Críticas a la Gestión Interna y Transparencia
El exconcejal expuso la desidia y la falta de compromiso social en el organismo. Sus críticas se centraron en:
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Falta de transparencia en las actas.
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Inoperancia para modernizar la gestión, como la necesaria actualización de ordenanzas antiguas.
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Uso de temas solo para “hacerse una noticia en el día” sin concretar soluciones.
La renuncia de Contreras, bajo el principio de que los ideales deben primar sobre las ambiciones personales, deja una interrogante abierta sobre el futuro inmediato del cupo republicano en el Concejo y la necesidad de una mayor coherencia y compromiso en la política local.