La solicitud de HNH Energy de suspender su evaluación ambiental hasta el 31 de marzo de 2026 fue respaldada por Salvador Harambour, Director Ejecutivo de la Asociación del H2V en Magallanes, quien priorizó el rigor técnico sobre la velocidad. El megaproyecto de amoníaco verde de US$ 11 mil millones necesita el tiempo extra para responder a observaciones que se encuentran en el último Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones, Rectificaciones y/o Ampliaciones (Icsara) del SEA.
La Calma Necesaria para el Rigor
Harambour reconoció que la extensión es un “atraso”, pero lo consideró indispensable dada la complejidad de los requerimientos.
“Es básicamente tener más tiempo,” afirmó, destacando que responder bien exige “tiempo de análisis, tiempo de recolección de datos”. Su argumento central es que la calidad de la evaluación no puede ser sacrificada: “Si uno quiere hacer la pega bien, hay que hacerla con calma”.
El ejecutivo espera que esta sea la última suspensión, manifestando el deseo de que “ojalá no, no vaya a un tercer Icsara y una tercera prórroga”. El proyecto, crucial para el polo de hidrógeno renovable de Magallanes, continúa su proceso entre las altas exigencias regulatorias de la zona.