Parece un déjà vu la situación que ocurre entre el Liceo
María Behety de Punta Arenas y la Corporación Municipal (Cormupa), por los
modulares del exCesfam 18 de Septiembre ubicados en el patio del recinto
educativo.
El viernes, los estudiantes se tomaron el establecimiento
bajo la consigna “Alcalde devuélvanos nuestro patio”. La tensión escaló a tal
punto que usuarios con Condición del Espectro Autista (TEA) que recibían
atención en el lugar debieron ser evacuados.
Pese a la manifestación, el jefe del Área de Salud de la
Cormupa, Víctor Fuentes, confirmó el retorno de las atenciones.
Quien también salió
al paso de la controversia fue el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich,
defendiendo la importancia de los servicios de salud que allí se prestan.
“Nos estamos jugando la salud pública. En ese lugar se
atiende a niños TEA, personas con fibromialgia y atención de salud mental, que
es fundamental. No hay otro espacio físico adecuado para atenderlos”, enfatizó
Radonich.
El jefe comunal cuestionó además el impacto real que genera
la estructura provisoria en la rutina escolar. “El colegio tiene unos 400
alumnos; la matrícula ha ido disminuyendo. ¿Les complica tanto para la
educación tener menos patio, en un espacio que ya es grande y donde
generalmente los chicos se quedan adentro por el clima? Espero que haya empatía
por parte de todos”, planteó la autoridad.
Respecto a la motivación tras la toma, el edil expresó sus
dudas sobre la influencia docente: “Yo espero que los profesores no estén
usando a los alumnos para esto. Hay apoderados preocupados por la información
que se entrega”.
Por último, Radonich apeló al diálogo entre la Cormupa y el
Servicio Local de Educación Pública (SLEP): “Lo que buscamos es un buen
equilibrio. Las prestaciones de salud son fundamentales para todos, incluidos
los alumnos y sus familias. Espero que esto se solucione por las vías normales
de diálogo”.