La 11ª Fiesta de la Cerveza cerró sus puertas este domingo en Punta Arenas, dejando un balance que supera las expectativas de los organizadores y participantes. El gimnasio del Liceo San José se transformó durante todo el fin de semana en el epicentro de la cultura artesanal y la gastronomía, reuniendo a productores desde San Bernardo hasta Chiloé, junto a lo mejor de la oferta regional.
Aldo Villa, productor general de Alma Producciones, manifestó su satisfacción por la respuesta de la comunidad: “El público magallánico ya tiene esta feria en su ADN. Todo ha fluido de manera excelente, desde la seguridad hasta la parrilla de bandas; cada jornada fue un éxito total”.
Música y sabor: Una receta ganadora
La programación de este año fue diseñada para abarcar todos los gustos, asegurando una afluencia constante de público durante los tres días de feria:
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Viernes de Rock: La apertura estuvo marcada por los acordes eléctricos, atrayendo a un público joven y amantes del género.
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Sábado de Pachanga: La jornada central fue el punto álgido de baile y alegría, ideal para el encuentro entre amigos.
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Domingo Familiar y Ranchero: El cierre apostó por la música popular y la cumbia, permitiendo que las familias con niños disfrutaran de los espacios de juego y la gastronomía local.
Karen Torres, propietaria de San Baguette, destacó el flujo comercial del evento: “Tuvimos un excelente nivel de ventas y una oportunidad increíble para conectar con nuevos clientes. La organización estuvo impecable”.
Impacto económico y proyección
Con más de 20 expositores, el evento no solo celebró la producción cervecera, sino que funcionó como un motor económico para emprendedores de Osorno, Chiloé y la zona central, quienes destacaron la hospitalidad y el alto nivel de consumo de los magallánicos.
Para los asistentes habituales, como José Sánchez, el crecimiento es evidente: “Se ha vuelto una cita obligada para quienes vivimos aquí y para los turistas que nos visitan en enero”.
Tras el éxito de esta versión, la organización ya comienza a delinear lo que será la 12ª edición, con el desafío de seguir elevando el estándar de seguridad, comodidad y variedad para mantener su estatus como el evento cervecero más importante de la Patagonia chilena.