Un hombre quedó en prisión preventiva por desacato en un caso de Violencia Intrafamiliar (VIF). El sujeto fue detenido con una lesión física que resultó ser clave en la audiencia para determinar su peligrosidad.
El imputado quebrantó la orden de alejamiento e irrumpió en el domicilio de la víctima. Ante la agresión inminente, la mujer se defendió, provocando un corte en la mandíbula del agresor.
La herida fue considerada por el tribunal como prueba de la legítima defensa de la víctima y el alto riesgo que esta enfrentaba.
El juez acogió la solicitud de la Fiscalía, determinando que el ingreso del hombre a la cárcel es la única vía para garantizar la seguridad de la mujer mientras continúa la investigación. Este fallo refuerza el mensaje de que la justicia apoyará a las víctimas que se defienden ante un peligro real.