Carmen Aguilera, de 65 años, como todos los días, ayer en la mañana concurrió hasta la Escuela Padre Alberto Hurtado para dejar a su nieto. Lugo de que éste entrara a clases, la mujer se devolvió a su hogar y cuando circulaba por calle Eusebio Lillo, antes de llegar a calle Abate Molina, sorpresivamente vio cómo desde un domicilio salieron dos perros, un pastor alemán y un pittbul, los que se le abalanzaron.
La afectada quedó indefensa ante el ataque de los animales, los que la botaron al suelo y la arrastraron con violencia por algunos metros, hasta que afortunadamente intervinieron vecinos y peatones, quienes desde la vereda del frente lanzaban piedras a los canes, que mordían a la mujer en medio de sus gritos.
La víctima fue trasladada a su vivienda por vecinos, dando cuenta de lo ocurrido a Carabineros, que llegaron al sector luego de más de una hora, siendo además solicitada la presencia de un funcionario del Programa “Yo Aperro” de la Municipalidad de Punta Arenas.
Ayer en la mañana la víctima dialogó con Pingüino Multimedia, donde revivió el duro momento que le tocó vivir con el ataque de los perros: “Estoy con mucho dolor y con mucha pena, si no llega la gente me comen los perros. Yo paso todos los días por esta calle a dejar a mi nieto y veo que salen dos perros y me ataca uno por atrás, y el otro por delante y empezaron a tironearme. Fue tanto el dolor que me botaron al suelo, como tengo problemas en mis piernas, me tiraron, me golpeé en los codos, se me rompieron los lentes. Los vecinos tiraron varias piedras a los perros porque les daba miedo acercarse porque los podían morder a ellos”, dijo la afectada entre lágrimas.
La víctima agregó que pese a lo que le pasó, lo que más le preocupa es que una de estas situaciones le pueda ocurrir a los niños, considerando que está justo frente a la Escuela Padre Alberto Hurtado, por lo que hizo un llamado a las autoridades a tomar cartas en el asunto para prevenir que esto pueda volver a pasar.
“Llamamos a Carabineros, los que no llegaron. Una señora me llevó a mi casa y ahí hablé con mi hija y se contactó con ustedes y quiero hacer algo, porque yo paso todos los días por esta calle y no sólo yo, son muchos los niños que pasan para irse al colegio Padre Hurtado. Me siento con mucho dolor y tengo que ir a constatar lesiones. Tengo una mordedura en el muslo y en la pierna, además de la cabeza y los codos donde me golpeé”, señaló la mujer afectada.
Los perros -señaló- pertenecen a la dueña de la casa ubicada en calle Lord Thomas Cochrane 0488, en el Barrio 18 de Septiembre, información que fue entregada a la gente de la Municipalidad.
La mujer luego de ser atendida y sometida al tratamiento respectivo contra la rabia, fue dada de alta.
Cabe indicar que vecinos señalaron que la dueña de casa se encuentra de viaje y que actualmente la vivienda está siendo cuidada por otro familiar.