Fue la primera tarde de este año bajo el horario de invierno, el mismo que el Gobierno decidió que no modificaría para nuestra región, sino hasta que una comisión del Ministerio de Energía, estudie todos los antecedentes a fin de año.
Como sea, la de ayer fue una tarde sombría y gris que en pocos minutos dio paso a la noche, en una ciudad donde, pese a todo, sus habitantes ya están acostumbrados a sobrevivir a la oscuridad.
“Bueno, siempre ha sido así, desde que era niño, así que como todos los magallánicos estamos acostumbrados”, dijo Alejandro González, al comentar la situación.
“Es verdad, la gente está acostumbrada, pero también hay una realidad de muchas personas que sufren depresión que con esto, se agrava. Es cosa de ver la cantidad de gente que está sumida en el alcohol y las drogas, en nuestra ciudad”, agrega Marcela Hernández.
Es de esperar que la posibilidad de un horario diferido para Magallanes, sea aprobada a fin de año.