Las imágenes en televisión lo decían todo. La nieve cayó sobre Santiago y parte de la zona central de Chile (regiones de Valparaíso, O’Higgins y Maule), con mínimas entre -3 y -4 grados que afectaron a gran parte de la población. Hubo cortes masivos en el suministro de luz, caída de techumbres, lesionados y hasta un fallecido por el hielo de esos días.
Hacia el norte de Magallanes, la ola de frío polar sigue desplazándose, llegando incluso hasta Argentina. Bariloche tuvo durante la madrugada de ayer su temperatura más baja en la historia de la ciudad: -25,4 grados a las 4.22 de la madrugada.
Temperaturas y mínimas que no son propias de aquel territorio, más característicos de la zona austral. No obstante, en Magallanes el termómetro se mantiene por sobre los 0 grado, con ráfagas de viento y sin rastros de nieve considerando que estamos en pleno periodo invernal. Tanto ha sido el déficit de precipitaciones que la “bajada de antorchas” desde el Club Andino no ha podido realizarse por falta de nieve.
¿Qué ocurre con las temperaturas “altas” en Magallanes? Nicolás Butorovic, jefe del laboratorio de Climatología de la Universidad de Magallanes (UMAG) explicó que “la ola de frío que se está generando de Aysén hacia arriba no nos ha afectado porque hemos tenido altas presiones estos últimos días, entonces cuando esta masa de frío se encuentra con estas altas presiones, la rodea y cambia su rumbo, en este caso hacia el norte. Para ser sincero, esto sí serían unas situaciones medias anómalas”, expresó.
El experto además manifestó “julio ha estado menos frío de lo esperado y si bien el mes todavía no termina, tenemos casi dos grados sobre lo normal de temperatura promedio. Este mes siempre se presenta con un promedio de 1,8 grados que es lo normal y este año llevamos 3,6 grados. Para bajar ese promedio tendríamos que tener una semana con temperaturas bajo cero para que lleguemos a ese valor”, explicó.
¿Cambio climático?
Si bien este “intercambio” de clima entre la zona norte y la zona austral es algo inusual, Butorovic aseguró que “esta misma situación (altas temperaturas) la hemos tenido, y en Santiago con esta nevazón, también ya lo habían vivido hace años. Se podría hablar de ciclos, no te puedo asegurar que esto corresponda al cambio climático”.
2017 deficiente
El climatólogo además, subrayó el déficit de precipitaciones en lo que va del 2017 en la región.
“Punta Arenas por ejemplo, llevamos 239,6 en el año (milímetros de agua caída) y lo normal debiese ser 304,4. Es decir, llevamos 64,8 milímetros de déficit. Eso, día a día que va pasando, va a ir aumentado. ´Tendríamos que esperar lo que pase lo que queda de julio y agosto, ya que septiembre, octubre y noviembre estadísticamente son meses secos, entonces no alcanza para cumplir el promedio, diciembre podría ser muy lluvioso o muy seco, pero es un mes bastante bipolar en cuanto a lluvias”, puntualizó Butorovic.
En cuanto a la nieve, tampoco se vislumbra este tipo de condición climática en lo que resta de julio, debido a la falta de temperaturas bajo cero y disminución de la isoterma 0, responsable de las precipitaciones sólidas.