Ignacio Barrientos Pardo, jefe de
la unidad de estudios de la Defensoría de Antofagasta, ofreció en Punta Arenas
un taller a los abogados defensores en materia de migrantes.
En relación a su visita a
Magallanes, Barrientos indicó que “acá hay una colaboración entre defensorías
regionales con el objetivo de capacitar sobre diferentes áreas, por razones
geográficas hemos desarrollado una defensa de inmigrantes, de hecho tenemos un
piloto y la idea es transmitir esta experiencia e información que hemos recopilado
durante este tiempo”.
Precisamente en ese sentido, el
jefe de unidad de la defensa de Antofagasta, comentó las diferencias que
existen en el país. “La línea de defensa de migrantes y extranjeros tiene unos
cinco años de desarrollo, donde hay que desarrollar mucho, pero vamos bien
encaminados en esta defensa. Esto va desarrollado con la defensa penitenciaria,
de población indígena, etc. Nos falta desarrolla áreas específicas, pero vamos
afianzándonos”.
Barrientos señaló que “el
porcentaje de usuarios extranjeros por ejemplo en Antofagasta no supera el 1%,
pero hay regiones, pero por razones geográficas el porcentaje aumenta, por
ejemplo en Tarapacá y Antofagasta la proporción de usuarios extranjeros es más
alta que la media nacional, pero eso no da cuenta de una participación criminal
alto de migrantes, esto rompe el mito que existe una relación directa entre
migración y aumento de criminalidad, esto no quiere decir que hay extranjeros
que delinquen. Ahora en relación a las nacionalidades, es variable, pero por lo
menos en la zona norte son peruanos, bolivianos, colombianos, ecuatorianos,
haitianos, ahí hay una proporción que se reparte”.
Ignacio Barrientos fue enfático
en señalar que el delito de droga no es el que más relaciona a los extranjeros
en Chile. “Las dinámicas que se dan, por los menos en la zona norte, es delito
de lesiones, los que son vinculados a violencia intrafamiliar y amenazas se dan
con mayor frecuencia. Hay delitos en menor cantidad los hurtos, pero decir que
el tráfico es un delito que predomina en la comunidad migrante no es una
realidad que tenga sustento estadístico. Lo que se da en el norte, hay personas
de nacionalidad de países vecinos, que ingresan clandestinamente con droga, son
los conocidos burreros y que son detenidos, y aquí es la distinción entre
migrantes y extranjeros, porque no vienen con la finalidad de instalarse en el
país como lo hacen los migrantes, si no que entran con un propósito delictivo”.
En relación al sentir de los
migrantes cuando enfrentan a la justicia, Barrientos indicó que “la condición
migratoria está marcada por una condición de vulnerabilidad. El solo hecho
estar en un país distinto y enfrentar un proceso penal ya aumenta esa
condición; nuestra labor es que no exista un trato discriminatorio en la defensa,
hacer realidad la igualdad ante la ley. Tenemos que redoblar los esfuerzos ya
que pueden tener la percepción que no están siendo tratados igual que las
personas chilenas. Hay que realizar estudios empíricos para saber cómo se está
tratando a las personas de otros países, como el sistema penal está tratando a
personas afro descendientes. Creo que
faltan investigaciones serias en el ámbito de aplicación del sistema penal en
el área de defensa de migrantes y creo que en el área de la sociología o las
mismas escuelas de Derecho debieran impulsar, eso es lo que nos falta, un
estudio empírico”.
Tareas pendientes
Entre las tareas que aún falta por realizar según el jefe de la unidad de estudios de la Defensoría de Antofagasta, es informar a la población migratoria. “Cada cierto tiempo nos reunimos con migrantes, apoderados de colegios de distintas nacionalidades para que nos consulten sus problemas, pero claramente hay una necesidad de acercar la información legal a estas comunidades. La labor nuestra excede de lo penal, lo que se debe instalar es que el extranjero merece la misma atención y acceso a la justicia que los demás miembros de la comunidad política chilena, y el discurso es que nuestra sociedad debe estar preparada para constituirse en una sociedad de acogida para responder a la confianza que tienen ciudadanos de otros países para instalarse en el nuestro. Lo que uno tiene que considerar es que vienen porque buscan alternativas para trabajar, y nosotros también necesitamos porque tenemos una tasa de natalidad muy baja, nuestra población está envejeciendo y en muchas áreas se necesitan profesionales y técnicos”.