Los baños químicos son muy importantes en toda faena que los requiera, ya que el personal que se desempeña en esas obras lo necesita.
Pero dejar abandonado por largos meses, uno de esos baños, en una céntrica esquina de Punta Arenas, es considerado como una gran irresponsabilidad por parte de los vecinos de la Avenida República, de los taxistas de una empresa que tiene su central de radio y de teléfonos en la construcción que complementa las obras principales del terminal de buses rurales y semi rurales Mina Loreto y a los escasos transeúntes que se atreven a desafiar el mal olor que emana de un baño químico que fue olvidado por sus desconocidos dueños en República con Chiloé.
“Hace meses”
“Este baño está aquí desde hace meses. No se sabe quién lo instaló y lo dejó abandonado y se ha transformado en una inmundicia”, afirmó el taxista José Haro, quien apenas ocultó su molestia ante el espectáculo que ofrece el baño maloliente. Agregando que fue la empresa que trabajaba en la limpieza y despeje del cauce del río, fuera del curso de las aguas.
“Nadie viene”
Por su parte, el vecino Franklin Chávez reclamó porque “nadie viene a limpiarlo o retirarlo y es una inmundicia”, incalificable, porque la puerta del baño químico, al abrirse, deja al descubierto excrementos al por mayor, orina y cuya responsabilidad se la atribuyen a las personas en situación de calle que se reúnen al amparo del paradero de taxis y local de ventas de artesanía.
Inmundicia y amenazas
Ninfa Tapia Ruiz llegó al edificio de República con Chiloé, el 21 de julio pasado y “ese baño cochino ya estaba aquí”, cuyo desagradable olor ahuyenta a los eventuales compradores de café, artesanía y otros productos que ella ofrece en el local que arrendó y cuyo canon aún desconoce para poder pagar.
“También estas personas llegan a instalarse en una banca que da al río y la dejan sucia. Tengo que baldear con cloro (que nadie le paga) para dejar limpio el acceso al local y lograr que el olor de la banca me alcance”, dijo la comerciante.
Agregó que ella había puesto en conocimiento del Municipio el problema sanitario que deben enfrentar a diario, cada vez que las personas en situación de calle llegan hasta la banca. “Yo le hice saber a la señora Claudia Delich, del Municipio, que la iba a sacar por mi cuenta, pero me pidió que no lo hiciera, que ellos iban a venir, pero todavía nada”, dijo.
Respecto del baño cochino, transformado en un depósito de excrementos y orina, se le hizo saber que el propietario tenía que retirarlo, “pero no se sabe quién es el dueño”, agregó Ninfa Tapia Ruiz, confiada en que habrá una solución para el problema.
Pero eso es parte de la situación, porque ha recibido amenazas de agresión y de la rotura de los vidrios de la ventana de su local de parte de las personas en situación de calle que llegan hasta la banca de madera que da al río a beber y a compartir pan y otros alimentos, después que ella les reprochara su conducta y sus criticables hábitos y conductas en el sector.
Por si los responsables o dueños del baño se hubieran olvidado, se les recuerda que es una estructura común y corriente, de color azul, con puerta que abre hacia afuera, con una taza y lo que fuera un estanque para el agua del baño y es urgente que lo saquen lo más pronto posible, por el bien de los taxistas, de la comerciante, de los vecinos del sector, de los peatones que transitan por Chiloé con República y de los miles de turistas, chilenos y extranjeros, que ya han empezado a llegar a Punta Arenas.