Un problema inminente que azota a Magallanes, son los perros callejeros que se encuentran en toda la región y que causan temor en toda la comunidad magallánica, siendo los adultos mayores y niños los más afectados.
Según los datos entregados por la Seremi de Salud de Magallanes, en 2017 hubo 1.220 mordeduras de perros en la región, cifra que bajo considerablemente con respecto al año pasado con 939 mordeduras.
El último ataque registrado en Punta Arenas, señalado por Diario El Pingüino, aconteció el 10 de enero -2019- cuando vecinos del sector del Barrio 18 de Septiembre, indicaron que un can, raza Pastor Alemán, habría atacado a una mujer que le dejó lesiones. Posteriormente el mismo perro atacó a dos jóvenes, que logran huir sin sufrir consecuencias.
El hecho más grave, fue registrado el mismo día (10 de enero) cuando en horas de la tarde un niño de 12 años cruzó la calle siendo atacado por el mismo perro (Pastor Alemán) dejándole lesiones graves en su brazo.
Municipalidad
Actualmente, la Municipalidad de Punta Arenas no cuenta con un programa que pueda recoger a todos estos perros callejeros que se encuentran regados por la ciudad, pero cuenta con un Canil Municipal que se encuentra ubicado en el KM. 9,5 Norte, Río Seco.
Al ser consultado sobre quién se hace cargo, si un perro callejero muerde a un transeúnte, el director de Aseo y Ornato de la Municipalidad, Marcelo Velásquez, dijo que “Las denuncias por mordeduras se hacen en el Primer Juzgado de Policía Local –de Punta Arenas-, pero con certificación del Servicio de Urgencia, sobre constatación de las lesiones”, dijo.
Por otra parte, Velásquez, indicó que en esos casos “el Juez pide al municipio (si lo requiere), que fiscalice al can, si tiene dueño se verifica el (chip) y en esa ocasión el dueño responde. Si no tiene dueño, el Municipio lo lleva al Centro de Rescate Canino Municipal, donde se le coloca un chip –al perro- a nombre del Municipio por protocolo, se esteriliza y luego se devuelve al lugar de la captura (Ley de Tenencia Responsable), pero previo al retorno al lugar de origen por ser “mordedor” la Seremi de Salud debe tomar muestra de “rabia”, si la tiene se debe eutanasiar al perro, sino, se busca otro manejo”, enfatizó.