Muchos andan con la mirada perdida, porque nunca pensaron estaríamos frente a una segunda gravísima ola que está cobrando una crisis social y económica en Magallanes de la cual no sabemos cómo podremos salir. De la pandemia y la cuarentena por el Coronavirus hay pocas certezas, entre esas es que nuestra zona saldrá más pobre, con más desempleo y con más problemas para recuperarse. Esto tardará varios años, varias temporadas, si es que volvemos a una región parecida a la que éramos antes del 18 de octubre pasado. Magallanes y Antártica Chilena depende mucho del Estado y si el país no está bien, será difícil para nosotros también recuperarnos. Se han pedido muchos puestos de trabajo. En los próximos meses la cifra de desempleo crecerá como nunca en Punta Arenas. Es probable que el plan de salvataje que se implementa no alcance para todos y la cesantía supere el 20%. Los sectores más afectados con esta crisis económica y social serán el comercio, el turismo, la construcción, el transporte y los servicios de alojamiento y servicios de comida. Los analistas entienden que esas cifras podrían profundizarse hacia adelante porque la salida del aislamiento no es garantía de recuperación de la economía. Admiten que puede haber un salto rápido en el corto plazo y, después, una meseta más difícil de sortear. El impacto económico del Coronavirus en el mundo es tremendo, inimaginable. Más aún en los emprendedores y más en un país que ya venía resentido desde el 18 de octubre del año pasado. Se da cuenta, llevamos casi un año en crisis y se nos vienen años de recesión.