Lo
que comenzó con una sospecha de robo a una casa concluyó con dos
detenidas, una millonaria incautación de drogas y el hallazgo de joyas sustraídas el martes en Zona Franca.
El
operativo se originó por casualidad. En la tarde del jueves, una
patrulla de la Brigada de Robos (Biro) de la PDI patrullaba por las
calles de la Población Pablo Neruda. Detuvieron su marcha al ver a una
joven que saltaba el cerco perimetral de una casa, mientras era esperada
por otra joven en un vehículo.
El
hecho despertó sospechas y fiscalizaron a la conductora. Al interior de
su mochila encontraron dos bolsas con clorhidrato de cocaína, por lo
que fue detenida.
Natacha
Hernández Henríquez, la joven de 22 años que saltó la reja, confirmó
que vivía en ese domicilio. De acuerdo al parte policial, la PDI le
controló su identidad al interior del inmueble, pues ahí estaba su carné
de identidad.
Ya
adentro los funcionarios se percataron de un olor sospechoso. Hicieron
un registro y encontraron un sistema de cultivo tipo indoor donde
crecían 23 plantas de cannabis sativa. También hallaron 388 gramos de
marihuana, 21 gramos de clorhidrato de cocaína y 23 comprimidos de
metilfenidato, además de una balanza digital y bolsas plásticas tipo
Ziploc.
Durante
el registro la PDI revisó una cartera en el living. El brillo en su
interior llamó su atención; hallaron aros y anillos de oro. Debajo del
colchón de la habitación encontraron un reloj Longines, mientras que
dentro de las vestimentas había un anillo de oro bicolor.
“Son
especies todas provenientes de un delito de robo con intimidación
ocurrido el 18 de mayo en el recinto de Zona Franca, conociendo la
imputada el origen ilícito por su valor comercial, que corresponde a
varios millones de pesos”, dijo el fiscal Fernando Dobson.
El
Ministerio Público formalizó a Hernández Henríquez por tráfico de
drogas en pequeñas cantidades, cultivo de plantas cannabis sin
autorización y receptación. La mujer que esperaba por ella en el
vehículo, Gabriela García Lemos, fue notificada de cargos por
microtráfico.
Mientras duren los 70 días de investigación, las formalizadas quedaron con arraigo regional y firma semanal.
La
defensa de las imputadas, representada por el abogado José Miguel
Navarrete, se opuso a cualquier medida cautelar y acusó la ilegalidad de
la detención. Cuestionó que la PDI haya ingresado al domicilio sin la
autorización de un tribunal o por la instrucción de un fiscal. Sin
embargo, el tribunal desestimó su posición.