¿Has escuchado el término biotecnología? Aun cuando pueda sonar un término relativamente nuevo, la biotecnología ha ido de la mano del desarrollo de la humanidad desde sus inicios, y al igual que la humanidad, ha ido evolucionando.
En términos generales, biotecnología se puede definir como el uso de organismos vivos o de compuestos obtenidos de organismos para obtener productos de valor para el hombre. En sus inicios, la biotecnología que hoy conocemos como “antigua”, jugó un papel esencial en el desarrollo. En el año 1800, el ser humano mediante la mera observación de fenómenos de la naturaleza utilizó por primera vez sistemas biológicos a su favor; un claro ejemplo de esto es la creación del pan, donde por la adición de lo que hoy sabemos es un hongo (la levadura) y bacterias que producen la fermentación, podemos obtenerlo. Junto a este ejemplo encontramos el queso y yogur.
En otro ámbito, la biotecnología antigua estuvo involucrada en la domesticación de animales, seleccionando los más adecuados y cruzándolos entre ellos, y en el mejoramiento de cultivos siguiendo el mismo principio. La segunda etapa de la biotecnología se conoce como “clásica”, y surge a finales del 1800 hasta la mitad del siglo XX. Esta etapa es la piedra angular de la biotecnología, ya que gracias a los experimentos del padre de la genética, Gregor Mendel, la humanidad comienza a entender las bases de la herencia genética, mediante sus experimentos con guisantes, demostrando que existe una información genética que se transmite de una generación a otra.
Hoy en día vivimos en la era de la biotecnología moderna, y comienza terminada la Segunda Guerra Mundial, etapa en la que se realizan importantes avances como el descubrimiento de la estructura del ácido desoxirribonucleico (ADN) por parte de la química Rosalind Franklin, el físico Francis Crick y el biólogo James Watson, los dos últimos ganadores del Premio Nobel de Medicina en 1962. Desde ese punto, la biotecnología ha tenido un crecimiento exponencial, siendo un gran impulso el desarrollo de la técnica de Reacción en Cadena de la Polimerasa, más conocido como PCR, técnica que permite amplificar un segmento conocido de ADN a gusto, dando espacio a poder secuenciar el código de la vida (ADN), con todo lo que esto significa para el desarrollo científico.
El despegue del desarrollo de la biotecnología ha sido tan significativo, que actualmente encontramos esta ciencia en casi todo ámbito humano, debiendo clasificar la biotecnología por área. Así, encontramos la biotecnología azul, asignada a la acuicultura y todo lo involucrado con el mundo marino y organismos acuáticos; la biotecnología verde, relacionada a la agricultura y biotecnología ambiental, donde, por ejemplo, gracias a modificaciones genéticas obtenemos plantas resistentes a predadores, logrando la reducción en el uso de pesticidas; biotecnología roja, para la farmacia y medicina, en donde encontramos el desarrollo de medicamentos y vacunas tan importantes hoy en día, y biotecnología blanca, asignada al mejoramiento de procesos industriales, ejemplo de esto es el aumento de la extracción de cobre mediante biolixiviación, una técnica que disuelve metales en un medio acuoso a través de bacterias.
En 1800, la humanidad pensaba que estaba en la cúspide del conocimiento, pudiendo hacer alimentos, iniciando la ganadería y agricultura, desplazando la cultura nómada; pero no, a finales del 1800 otro salto científico los llevó al siguiente nivel y nuevamente se pensó que era la cúspide del conocimiento. Pasada la Segunda Guerra Mundial, otro gran avance científico abrió un mundo de preguntas y con ellas, respuestas, entendiendo que no existe limite para el conocimiento humano; nunca sabremos todo y está en la naturaleza humana el seguir buscando respuestas y desarrollando tecnologías que ayuden a la humanidad y planeta.
La historia nos indica que nunca sabremos cuándo estamos al borde de un nuevo gran avance científico, solo entender que la ciencia históricamente ha sido el combustible del desarrollo humano, y es vital fomentarla. Es así como el Centro Regional Fundación Cequa, desde el año 2007 busca el desarrollo científico local con importancia global desde la austral Región de Magallanes.