Mes de próceres, eso es un destacado hombre público nacional, un obrero, un líder sindical, en democracia y en dictadura, y un gran político. Don Manuel Bustos Huerta. Se casa con Elsa Huina naciendo de esa unión dos hijas; tiene un segundo matrimonio con la periodista Myriam Verdugo y tuvieron dos hijos.
Manuel nace en Santo Domingo un 3 de diciembre de 1943, fallece en Santiago el 27 de setiembre de 1999. Manuel Bustos es una persona que se hizo fuerte en medio de las vicisitudes de la vida; al nacer es dado en adopción, su padre adoptivo fue don Armando Bustos y su madre Doña Florencia Huerta, también es perseguido bajo el rigor de la Dictadura.
Como era normal en la época, los más pobres y vulnerables no podían tener regularidad en sus estudios, deja la escuela en sexto año preparatoria para dedicarse a labores agrícolas y ayudar a su familia. Su veta de servicio ya se hacía presente en temprana época, donde plantea a los patrones del fundo las necesidades deportivas y culturales de los peones, se logran graderías e iluminación en la canchita de fútbol.
Al cumplir 18 años es llamado a hacer el servicio militar obligatorio, allí sigue sus estudios, llega al segundo año de humanidades lo que sería octavo básico, la enseñanza media la completa en 1997, así llega a Santiago trabaja de garzón den el Paradero 13 de la Gran Avenida. Más tarde en Textil Andina, después va de aprendiz de maquinista en la Textil Sumar; llega a ser mecánico de mantenimiento, trabaja por más de 30 años en la empresa. En este último lugar se consolida su liderazgo sindical; asume como dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa en 1969.
El 12 de septiembre de 1973, al día siguiente del golpe de Estado, es detenido en el Estadio Chile luego se le lleva al Estadio Nacional y a la Cárcel Pública por 15 meses, gestiones del Cardenal Silva Henríquez, logran su liberación.
Por su impulso y con Tucapel Jiménez, entre otros, nace el “Grupo de los 10”, en 1981 formó la Coordinadora Nacional Sindical, esto le significa la acusación de “falsa representatividad sin personalidad jurídica” desde el Gobierno, es condenado a seis meses de detención.
Más tarde, el 2 de diciembre de 1982, llamó a una jornada de protestas en la Plaza Artesanos, significa su expulsión del país, con el son expulsados Héctor Cuevas y Carlos Poldech, Manuel debe pasar diez meses en el exilio, al regresar retoma su rol, sus actividades por los derechos de los trabajadores y la democracia, junto a Rodolfo Seguel organiza una nueva jornada de protesta, lo que les cuesta seis meses de cárcel. Al retorno, al crearse la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Bustos asume la presidencia en forma interina, ve suspendida su dirigencia debido a que es relegado por un año y medio a Parral, por el paro convocado para reformar el Plan Laboral. Muestra de su espíritu es que su relegación en esa ciudad se transformó en una escuela sindical, asesorando a quienes querían sindicalizarse, o aprender sobre los Laborales. Es elegido vicepresidente de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres CIOSL. Se suma en 1989 al Comando de Patricio Aylwin. En 1996 se retira de la CUT.
En 1997 es electo diputado. Crea la “bancada social”, uno de sus logros, tal vez el más valorado por los trabajadores del país, es la llamada ley BUSTOS, que obliga al empleador acreditar el pago de las cotizaciones previsionales del trabajador al momento de ser despedido, lo que ha evitado enormes perjuicios y abusos, la ley se publicó en el Diario Oficial un día después de la muerte de Manuel Bustos, el 27 de septiembre.
Esta reforma impide que funcionarios, por ejemplo de las Corporaciones Municipales, sean despedidos sin acreditar los pagos legales, que por cierto se le han descontado y no pagado, con justicia la placa en su memoria en la CUT dice “A 20 años de su partida vive en la lucha de las y los trabajadores”. Manuel siempre permanecerá en nuestros corazones el ser humano y el camarada, el luchador sin tregua por la Justicia Social, la democracia y la Unidad de los y las que buscan un Chile mejor, para todos.