Recogiendo un poco de historia sobre el ex Hospital Regional de la ciudad de Punta Arenas debo señalar que en el mes de marzo del año 1953, fue inaugurado el Hospital Base de Magallanes, el más importante de la Región, bautizado con el nombre del Dr. Lautaro Navarro Avaria, en honor a un destacado profesional de la medicina, nacido en Caldera el año 1859, este recinto fue clasificado como Tipo (2), ubicándose en la calle Angamos, entre el Pasaje Goleta Ancud, las calles Carlos Condell y Zenteno, en un terreno de más de 10.000 metros cuadrados, del costo de su construcción no se pudo obtener información.
A este Centro Asistencial se derivaban los casos de medicina y alta complejidad desde los otros centros de salud de nuestra Región, contaba con 416 camas, adosado al mismo edificio funcionaba un consultorio con las especialidades requeridas para la complejidad de un centro asistencial de Tipo (2). En abril del año 1982 se anexa una nueva construcción, más moderna, de cinco (5) pisos que albergaba la Unidad de Emergencia, el Consultorio de Especialidades y algunos Servicios Clínicos y Unidades de Apoyo, con una superficie de más de 19.000 metros cuadrados construidos, equivalente a 400 casas de 48 metros cuadrado cada una, además no puedo dejar de señalar toda la historia que dejó este recinto hospitalario con sus funcionarios (as) que trabajaron y brindaron sus servicios profesionales a los enfermos.
A partir del 4 de octubre de 2011 este edificio es abandonado debido a la inauguración del nuevo hospital de Punta Arenas, decisión tomada por las autoridades de la época y que las han respaldado con un completo silencio, tanto las pasadas como las actuales autoridades, el reflejo de esto es el dantesco espectáculo que entrega un edificio totalmente abandonado, la verdad, da pena, tristeza y vergüenza, no solo como se malgastan los recursos del Estado de Chile, sino que además, que no haya existido la voluntad y el interés de parte de los responsables de arbitrar una medida sabia y criteriosa para no perder este recinto histórico, patrimonio de los magallánicos y que no merece estar en las condiciones que se encuentra.
Al margen del deterioro y el feo espectáculo que presenta para la ciudad hay que pensar lo difícil que ha sido de parte de los vecinos del sector, cohabitar con gente de mal vivir, delincuentes y vagabundos que pululan en el sector ya que se sienten protegidos por esta mole de cemento, abandonada, con todos sus vidrios rotos, rejas destrozadas y grafitis por todos lados. Al ahondar más en esta desgracia, uno debe hacerse muchas preguntas; que pensaran los turistas cuando recorren la ciudad y se encuentran con esta fotografía, que intereses personales, políticos y económicos deben existir, que piensan las actuales autoridades, en especial el Sr. Gobernador, que pasa con los edificios patrimoniales que albergan parte de la historia de nuestra Región.
Estimados (as) lectores (as): aún hay tiempo para recuperar este edificio, lo que no puede ocurrir, cosas que algunos inteligentes han planteado, vender el recinto, demolerlo o bien que siga abandonado, soluciones hay muchas, pero debe existir voluntad de las autoridades y también de la ciudadanía, ejerciendo esta su poder, principalmente en los actos eleccionarios para elegir a las ciudadanos más capaces y más comprometidos con la gente y la ciudad, caso contrario seguiremos viendo hechos de esta naturaleza.