El obispo de Magallanes, Óscar Blanco, descartó ayer de plano que el Hogar Miraflores de Punta Arenas vaya a ser vendido, tal y como habían sostenido diversos feligreses de la comunidad católica local, quienes se oponían rotundamente a un paso semejante, el cual consideran ilegal y contrario al espíritu de su donación.
Consultado por ITV, el obispo declaró: “Ese bien inmueble no se va a vender, por una decisión de la Compañía de las Hijas de la Caridad y se está buscando una solución para que el Hogar del Niño de Miraflores, se mantenga con el fin y la intención del donante que es un lugar de la caridad, con los más pobres y los más vulnerables”.
La próxima semana se reunirán para tomar decisiones sobre el futuro de este hogar.
La posibilidad que la Compañía de las Hijas de la Caridad pudiera vender o arrendar el histórico inmueble tenía entre sus detractores, al abogado Alfonso Campos, nieto de María Menéndez de Campos, quien en 1945, en su calidad de presidenta de la Liga de Damas Católicas de Punta Arenas, firmó la donación de este y otros inmuebles a la Compañía de las Hijas de la Caridad, con el objetivo que fuera destinado únicamente a fines benéficos, como era la atención de los niños más vulnerables de Punta Arenas, a través del Hogar del Niño.
Aquella condición era determinante, pues la escritura estipulaba que en caso que la congregación no pudiera continuar esta obra, entonces, este y los demás inmuebles donados, debían volver a manos de la Liga de Damas Católicas, la cual, a mayor abundamiento, se encuentra plenamente vigente en su personalidad jurídica.
Los rumores acerca de la venta o arriendo habían tenido como base, que los propios feligreses que asistían a la gruta a orar, habían escuchado a un corredor de propiedades indicar el posible nuevo uso que cabría darle a ese recinto sagrado, todo lo cual, sin embargo, ya fue descartado por la Iglesia, como sostuvo el obispo Blanco.