Como se señaló en la columna anterior La inteligencia académica o cognitiva puede ser medida mediante los test de inteligencia. De acuerdo al rendimiento de las personas en estos test se obtiene el llamado Cociente intelectual o CI, el cual es una medida de inteligencia que se expresa a través de un número.
Existen personas que tienen un alto CI, pero son incapaces de manejar de manera adecuada sus emociones. Por este motivo surgió un nuevo concepto en la Psicología y este es: la llamada Inteligencia Emocional. Es decir, la capacidad que tienen los seres humanos de reconocer las emociones tanto propias como ajenas y poder gestionar, conducir o dirigir la respuesta ante ellas. Este tipo de inteligencia también puede ser medida mediante diferentes pruebas o test. De este modo se obtiene, el llamado Cociente Emocional (CE) y es sabido que un alto puntaje en este aspecto ayuda a predecir el éxito en situaciones sociales y emocionales
La diferencia entre ambos tipos de inteligencia se basa en que la inteligencia cognitiva, la cual está relacionada como por ejemplo con: la memoria, la capacidad de aprendizaje o de resolver problemas. No obstante, la inteligencia emocional permite saber cómo una persona se relaciona con los demás, cuánto sabe sobre sí mismo y cómo maneja las emociones. Al igual que la capacidad de poder comunicarse de manera efectiva con el entorno.
Las emociones generan respuestas ante determinados hechos y estas respuestas son automáticas. El tener desarrollada la inteligencia emocional, significa que la persona es capaz de conducir sus emociones en vez de responder de inmediato como, por ejemplo: reaccionar sin medir las consecuencias. No se puede elegir qué emociones se van a sentir, pero si los seres humanos pueden decidir qué hacer con ellas. Las emociones siempre impulsan a la acción, y estas acciones son las que determinan los resultados.
La inteligencia emocional resulta de mucha utilidad para mejorar la forma en que el ser humano se relaciona tanto consigo mismo como con los demás. Además, es una persona es capaz de mantener relaciones positivas podrá mejorar su calidad de vida.
La inteligencia emocional tiene 4 dimensiones.
-Autoconsciencia emocional: se refiere a la capacidad de reconocer y comprender las propias emociones, como: la ira, el miedo, etc.
-Auto-motivación: es lo que impulsa a las personas a continuar progresando incluso frente a los contratiempos, a aprovechar las oportunidades y a mostrar compromiso con lo que quieren lograr.
- Empatía; la capacidad de ponerse en el lugar de otros.
- Habilidades sociales; son aquellas que permiten expresar los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de modo adecuado a la situación en la cual la persona se encuentra mientras respeta las conductas de los otros.
Se sabe que todos los seres humanos pueden desarrollar y potenciar la inteligencia emocional.
Si las personas son capaces de aprender a cultivar estas dos clases de inteligencia (cognitiva y emocional), tienen la posibilidad de ser más exitosos, tanto a nivel personal, familiar, social como laboral.