El documento, titulado “Informe final municipalidad de Torres del Paine”, fue elaborado por la Unidad de Control Externo de la Contraloría y publicado hace unos días. Tras auditar al gobierno local, la Contraloría identificó gastos millonarios en celebraciones que no se ajustaban a la función propia de la municipalidad, así como irregularidades en el uso de vehículos, la compra de combustible y la contratación de personal.
El informe se centró en el análisis de transferencias corrientes de origen de las cuentas municipales al sector privado y verificó que la municipalidad destinó recursos humanos, físicos y tecnológicos a labores no relacionadas con sus funciones propias. Entre los hallazgos, se detectó que la municipalidad financió dos celebraciones que no constituían festividades enmarcadas en alguna función municipal.
Uno de los eventos cuestionados fue la celebración del “Día de la familia” y la “Celebración del día del trabajador”, que costó $5 millones y $7.5 millones respectivamente y que fueron adjudicados a Angela Gómez Gallardo. El pago incluyó servicios de alimentación, entretención y decoración para 120 personas, pero la Contraloría determinó que la fiesta no fue abierta a toda la comunidad. La Contraloría enfatizó que estos recursos no se destinaron a los objetivos propios de la municipalidad y procederá a formular el reparo pertinente.
Respuesta de la alcaldesa Anahi Cárdenas
En respuesta al informe de Contraloría, la alcaldesa Anahi Cárdenas defendió los gastos en los eventos señalando que ambos fueron aprobados por el Concejo Municipal en el presupuesto 2024, en un proceso totalmente regular. Aseguró que se invitó a toda la comunidad y que estos eventos son importantes para la gestión municipal y la cercanía con los habitantes, realizándose desde hace muchos años.
La alcaldesa subrayó que en el informe no se menciona que existan “graves irregularidades”, sino que se categorizaron como errores administrativos, para los cuales ya se tomaron medidas correctivas. Además, mencionó una denuncia anónima sobre el mal uso de material municipal para la campaña a la alcaldía, que fue declarada falsa por la Contraloría.
Cárdenas enfatizó el compromiso del municipio con la comunidad y la importancia de ajustar todas las acciones a la ley. Reconoció que pueden existir errores administrativos, pero lo crucial es tomar acciones correctivas para garantizar el buen uso de los recursos públicos y una gestión municipal transparente.
El caso sigue en desarrollo, y se espera que la municipalidad dé respuestas claras a las observaciones de la Contraloría en los próximos días.