Con emoción, orgullo y la certeza de estar marcando un hito para Magallanes, Benjamín López y Catalina Jarpa, ambos de 19 años, se convirtieron en vicecampeones nacionales de cueca en el 5° Campeonato de Cueca para Personas en Situación de Discapacidad, realizado los días 14, 15 y 16 de agosto en la localidad de Peumo, Región de O’Higgins.
Fue la primera vez que la Región de Magallanes dijo presente en esta competencia, lo que hace de este logro un acontecimiento histórico y profundamente significativo para la comunidad regional.
Benjamín y Catalina son integrantes activos del taller de Cueca Corazón Austral de Punta Arenas. Durante casi un año se prepararon con disciplina y entusiasmo, bajo la enseñanza y el acompañamiento de sus profesores y formadores: Sergio Miranda, Susana Reyes y Cristina Vidal, quienes no sólo les transmitieron pasos y técnica, sino también la pasión por la danza nacional.
El orgullo de una madre
Varsovia Otey, madre de Benjamín, compartió su emoción tras la participación: “Para nosotros ha sido una experiencia maravillosa. Es un orgullo que Magallanes haya estado presente por primera vez en este campeonato y que Benjamín junto a su compañera Catalina hayan alcanzado un resultado tan importante. Más allá del premio, lo más valioso ha sido el camino recorrido, la preparación, el esfuerzo y la alegría que transmitieron en cada cueca”.
La voz de los protagonistas
Con la humildad y ternura que lo caracteriza, Benjamín expresó lo que significó este logro para él: “Estoy muy orgulloso de lo que logramos con mi Catita, porque fue la primera vez que nuestra región estuvo en este campeonato. Nos preparamos por mucho tiempo con la ayuda del tío Sergio, la tía Susi y la tía Christy, que nos enseñaron con mucha paciencia. Mi mamá me acompañó siempre, y también mis amigos. En Peumo sentí mucha emoción, y en la última cueca no pude aguantar las lágrimas. Además, salimos como la pareja más popular, porque mucha gente votó por nosotros. Quiero dar las gracias a mi familia, a mi delegado y a todos los que nos apoyaron”.
La participación de Catalina y Benjamín demuestra que el arte, la cultura y el folclore no conocen barreras. Su hazaña representa no sólo un triunfo personal, sino también un mensaje de inclusión y esperanza para toda la comunidad.