Después de casi 24 años de incertidumbre, la Corte de Apelaciones de Punta Arenas ha confirmado el cierre de la investigación por la desaparición de Ricardo Hárex González. En un fallo unánime, el tribunal ratificó la decisión de la ministra en visita Inés Recart Parra, un golpe duro para la familia que aún mantiene viva la esperanza de encontrar al joven.
Un fallo que desestima las apelaciones
La Primera Sala del tribunal de alzada desestimó los recursos de apelación presentados por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y por el querellante particular, representante de los padres de Ricardo.
En su resolución, la Corte consideró que las diligencias solicitadas por el INDH ya se habían realizado. Sin embargo, el fallo fue enfático al desestimar el recurso del abogado de la familia: se determinó que la apelación no podía prosperar porque el profesional no se presentó a la audiencia de vista de la causa, un momento crucial para argumentar su posición y solicitar nuevas diligencias.
El dolor de una madre
La noticia ha sido especialmente dolorosa para la madre del joven, Margoth González, quien se enteró del cierre de la causa a través de la prensa. “Ahora, por lo que me informan, ya no hay más que hacer, cerraron la causa. Es lamentable y doloroso”, lamentó.
Con una notable amargura, Margoth González señaló la falta de comunicación con las autoridades judiciales. “Me entero por la prensa, porque ellos no nos han avisado nada, por último decirnos que la causa está cerrada, y dan por hecho que los abogados nos tienen que informar”, declaró. Además, manifestó su frustración por la falta de avances recientes en la investigación: “En los últimos dos años no vi ningún avance, han dicho que hacen esto, lo otro, pero no se ve ningún resultado, nunca se supo nada, lamentablemente”, afirmó.
Para la familia, esta decisión significa el agotamiento de una de las vías judiciales más importantes. “Acá era la esperanza, ahora no sé qué trámite tenemos que hacer, es más complicado, todo lleva más tiempo y el tiempo se agota, nosotros ya no tenemos la edad de hace 24 años, entonces todo se nos complica”, compartió la madre.
“Nos queda un sabor de amargura, de derrota, de impotencia, nosotros queríamos encontrar a Ricardo nada más”, concluyó Margoth González, recordando que en octubre se cumplirán 24 años de la desaparición de su hijo.
La decisión judicial pone fin a una etapa de la búsqueda, pero no al incansable dolor de una familia que sólo anhela encontrar a Ricardo.