Fue en mayo cuando se dio a conocer la buena noticia: la “nueva” licitación para la construcción del Centro de Rehabilitación en Puerto Williams, asegurando con ello la presencia de la obra del Club de Leones Cruz del Sur en el territorio más extremo del país.
“Sabemos que no ha sido fácil, que han sido muchos años de espera, pero cada vez es más palpable. Agradecemos el compromiso de la Municipalidad de Cabo de Hornos, del Gobierno Regional, del Centro de Rehabilitación y, sobre todo, de la comunidad que ha colaborado activamente”, señalaba Constanza Calisto, delegada presidencial provincial de la Antártica Chilena.
La fecha dispuesta en la licitación era julio, primera semana.
En el proceso se daba cuenta de “la construcción de una infraestructura moderna, inclusiva y adaptada a las condiciones extremas del territorio, diseñada para brindar atención integral a personas en situación de discapacidad, así como a quienes requieren procesos de rehabilitación física y/o cognitiva”.
Y, finalmente, la inversión: $2.800.955.000 (dos mil ochocientos millones novecientos cincuenta y cinco mil pesos).
Bien vale la pena detenerse en dicho monto, dado que hoy surge como la piedra del anhelado proyecto, pero muy distinta a la simbólica que acompaña las bases de cada obra.
Ya desde hace un buen tiempo, la intención y la decisión en materia de construcción en Magallanes parecen ser una cosa muy distinta a la realidad. Lo preocupante es que más que un hecho casual, aislado o diferenciado, se ha convertido en una tendencia que impacta a las arcas (en este caso públicas) e instalan un no menor dolor de cabeza al interior de quienes les suben o bajan el pulgar a los recursos: los consejeros regionales.
“No se trata sólo del análisis, las discusiones y votar por un incremento de platas, como en tantos casos, sino que esto conlleva a un problema más”, se ha planteado al interior del Gobierno Regional, revelando con ello el impacto en materia de plazos. Dicho de otra forma: el atraso en las obras.
Sólo mencionar que en marzo de 2018 la misma instancia regional aprobó por unanimidad 1.000 millones de pesos para la construcción del mismo centro. ¿Qué pasó entonces?: tras el primer problema debido a la pandemia en 2020 comenzó un círculo que poco y nada tiene de virtuoso y que he demandado más paciencia y esperanza que certezas.
Hasta el día de hoy
En septiembre del año pasado nuevamente el Consejo Regional debió pronunciarse. Esta vez el monto aprobado fue de $2.963.285.000
La buena noticia hoy camina por la línea de la incertidumbre, luego que se recepcionaran dos ofertas que están sobre el 30% de los recursos disponibles.
El gobernador Jorge Flies Añón prefiere ser optimista y reafirmar que “haremos lo posible para adjudicar este año”. Para ello, los antecedentes ya se elevaron a la Contraloría y al Ministerio de Desarrollo Social y Familia para tener certeza de qué se puede hacer ante estas dos licitaciones técnicamente aprobadas, pero fuera del marco presupuestario disponible.
“Si no podemos adjudicar (directamente) habría que reevaluar y relicitar, pero cada vez que relicitamos un proyecto el costo es considerablemente más alto. Para las obras del (Cesfam) 18 de Septiembre nos pidieron reevaluar con relicitación y terminamos pagando el doble del recinto. Por ello la intención es elegir entre las dos ofertas que están hoy sobre la mesa”, explica la autoridad regional.
Para el consejero de la Provincia Antártica, José Paredes Soto, la preocupación por este proyecto “ya es histórica”. Recuerda que “cada año aparece nuevamente publicado en los medios que el centro va a iniciar su obra. Pareciera un cuento de nunca acabar y entiendo que pueden suceder estas cosas, pero comparto el descontento generalizado de la comunidad de Cabo de Hornos”.
Y si bien Paredes, valora hoy el sentido de urgencia que el proyecto tiene en el Consejo Regional, enfatiza en que “mientras sea un gesto y en lo concreto haya que seguir a la espera, el descontento generalizado va a continuar”.
Dudas hacia la unidad técnica
Para el consejero regional fueguino, Andrés López España, el tema también pasa por la capacidad que tienen las unidades técnicas a cargo de los proyectos que, en resumen, son las encargadas de supervisar, planificar, ejecutar y evaluar los aspectos técnicos o de diseño de un proyecto.
“En este caso llegamos a una sola conclusión: los municipios no dan el ancho nomás. Y el más grande error que se ha tenido con este proyecto tiene que ver justamente con eso”, enfatizó.
López recordó que las dos veces que la iniciativa ha pasado por la mesa, el Consejo Regional “ha sido un fracaso, porque todos hemos tenido aprensiones. Y no es que le quiera faltar el respeto al municipio de Cabo de Hornos, pero no está la capacidad técnica para llevar adelante un proyecto de esta envergadura”.
Para el representante de Tierra del Fuego, hoy el objetivo es que “ojalá el proyecto se logre adjudicar ahora, porque si volvemos a otro proceso habría que cambiar la unidad técnica sí o sí”.
Dicha opinión fue corroborada por el consejero Paredes, quien dijo que la pregunta que cabe hacerle al municipio es qué obras han sido exitosas. “Habría que preguntarle en qué estado está la Cruz Roja, el centro de madres... y se van a dar cuenta de las falencias de la unidad técnica para ejecutar obras pequeñas como esas”, y entender lo que puede pasar con obras de gran envergadura como las del Centro de Rehabilitación.
El proyecto
Por su parte, el presidente del Club de Leones Cruz del Sur, Alejandro Vásquez, confesó su preocupación luego de conocer el problema que presenta el proceso. “Ahora tiene que venir una reevaluación con el Gobierno Regional para ver eso”, señala.
El propio dirigente ha acompañado todos estos años el devenir de la iniciativa, destacando que es una necesidad de muchos y un sueño institucional que seguro coronaría la incansable labor que desarrolla el Club de Leones Cruz del Sur y que no se ha detenido con la esperanza de llegar a cada rincón de Magallanes.
Respecto de las características del proyecto, de acuerdo con las bases de licitación el centro se levantará en un terreno entregado en comodato por el Servicio de Vivienda y Urbanismo de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, con fecha 22 de diciembre del año 2015. Se trata de una superficie de 1.252 metros cuadrados, ubicado entre las calles Carlos Condell y Maragaño de Puerto Williams.
Las instalaciones a levantar contemplan 421,59 m2 en los que incluye 2 salas de uso múltiple, 4 box de atención, piscina terapéutica, baños y camarines; en el segundo piso un departamento para dos profesionales, además de los equipos de terapia y equipamiento administrativo requerido.
Se establece que el plazo para el término de las obras una vez adjudicadas es de 240 días corridos, lo que equivale a aproximadamente ocho meses desde la firma del contrato.
Consejero Juan Morano Cornejo:
el costo es un punto que se debe aclarar
Ante la actual situación del proyecto, el consejero Juan Morano Cornejo es enfático: “No estoy de acuerdo con buscar la manera de aumentar el presupuesto sino en buscar la manera de bajar los precios”.
Expone que hoy más que nunca se hace necesario determinar qué está pasando con los valores, “por ello se requiere un estudio que permita saber, efectivamente, que el costo en Magallanes ha subido 70 por ciento o que se hace necesario acudir directamente a la Fiscalía Nacional Económica para saber qué está pasando. Aquí lo increible es que el metro cuadrado (de construcción) cuesta 7 millones de pesos, y entonces ¿en Puerto Williams? ¿15? No lo sé. Por eso, entiendo y comparto la ansiedad, inquietud y necesidad, pero no puede ser que las empresas pongan el precio que estimen y nosotros no lo cuestionemos”.