Con una Eucaristía en el Santuario María Auxiliadora y un posterior desfile, la Iglesia de Magallanes realizó una procesión a la Virgen del Carmen en Punta Arenas.
Ambas actividades fueron encabezadas por el Obispo Óscar Blanco, con los feligreses católicos honrando la figura pidiendo por Chile y por aquellos que necesitan mayor cuidado y protección, como los enfermos o los que están por nacer.
En el desfile participaron representantes de las Fuerzas Armadas y de cada comunidad presente en la capital regional. También se hizo presente una delegación de la Parroquía María Auxiliadora, los cuatro colegios salesianos y las comunidades educativas del Colegio Pìerre Faure y la Escuela La Milagrosa.
Como es tradición, la diócesis destacó con un galvano el aporte de sus líderes a la sociedad. Entre ellos, estuvieron Francisca Póveda y Raúl Vera, quienes a sus 51 años de matrimonio no esperaban este reconocimiento y consideran que su servicio a la comunidad es un acto de vocación, sin esperar nada a cambio.
Ambos han aportado desde la parroquia de “Mártires Salesiano” en Punta Arenas, enfocándose en la acción social y el servicio a la comunidad a quienes más lo necesitan. Francisca dice que han perdurado realizando esta labor bajo la protección de la Virgen María y “nuestro Señor, ya que sin ellos no seríamos nada”.
Reforzar el concepto “familia”
En su alocución en la eucaristía, el clérigo de Magallanes relevó la importancia de orar por las familias que fue considerada como la “célula principal de la sociedad”.
“Creo que una de las cosas que hemos descuidado y se ha maltratado es a la familia. La familia es la primera célula principal de toda sociedad, y sin la familia no podemos. Y creo que hoy día muchos de los males que vemos en la sociedad, es consecuencia de una familia que ha sido descuidada y que también ha olvidado el mandamiento del amor, del amor al prójimo, del amor a la vida, del que está por nacer, del que está enfermo, del terminal”, declaró.