La vecina provincia de Santa Cruz se posiciona como pionera en Argentina en energías limpias con el avance del denominado Proyecto Gaucho, un ambicioso emprendimiento público-privado de hidrógeno verde ubicado entre Puerto Deseado y Punta Quilla.
Su puesta en marcha se prevé entre 2027 y 2028, considerando una planta piloto para producción de hidrógeno verde y amoníaco verde, luego de completar una serie de estudios técnicos, ambientales y logísticos que se desarrollan desde 2023. La fase de obras de infraestructura está proyectada para iniciar a mediados de 2026, con el objetivo de aprovechar el gran potencial eólico de la Patagonia, mediante la instalación de parques eólicos con más de 8.700 MW de capacidad y electrolizadores con una potencia superior a 6.200 MW.
Durante 2024, el proyecto superó la fase de prefactibilidad, incluyendo estudios ambientales, de factibilidad portuaria y acuerdos con propietarios de tierras para el desarrollo del parque eólico. La fase de diseño ejecutivo y trámites regulatorios se encuentra actualmente en marcha.
El desarrollo cuenta además con el respaldo del programa H2ar, un consorcio liderado por Y-TEC (YPF Tecnología) que reúne a empresas, organismos estatales y centros científicos para consolidar el ecosistema del hidrógeno en Argentina.
Este proyecto, impulsado por el Gobierno de Santa Cruz junto a la empresa austríaca RP Global y con el respaldo técnico de la agencia alemana GIZ, tiene la meta de producir anualmente 0,62 millones de toneladas de hidrógeno verde y más de 3,5 millones de toneladas de amoníaco verde, con un fuerte enfoque en la exportación.
Pese a la relevancia y magnitud del proyecto, la inversión total involucrada se ha manejado con mucho hermetismo y no se han divulgado cifras oficiales concretas. Se sabe que provendrá en gran parte de capitales europeos, pero los montos precisos aún no se han hecho públicos.