Gendarmería de Magallanes destacó y agradeció la significativa donación de útiles de aseo personal y domiciliario realizada por la Unión Comunal de Juntas de Vecinos “Hernando de Magallanes”, junto a la Junta de Vecinos “Caupolicán”, en beneficio de las personas privadas de libertad recluidas en el Complejo Penitenciario de Punta Arenas.
La iniciativa solidaria se gestó a partir de la comprensión de la situación de vulnerabilidad de la población penal. La presidenta de la Unión Comunal, Raquel Álvarez Villarroel, explicó que la donación se basó en que “muchos de ellas y ellos no cuentan con redes de apoyo, y por lo mismo decidimos enfocarnos en esta población penal”.
A nombre de Gendarmería, el capellán evangélico de la institución, pastor Daniel Díaz Nauto, resaltó el impacto de la colaboración en las necesidades básicas de los internos: “Esta donación nos ayuda a complementar necesidades importantes de parte de la población penal, y en ese sentido, vemos reflejado en esta ayuda la disposición de los vecinos en aportar un grano de arena a la reinserción social de los privados de libertad”.
El pastor Díaz Nauto agradeció la muestra de apoyo, destacando que el aporte será de gran provecho, incluyendo a los lactantes que se encuentran con sus madres al interior de la unidad penal. Manifestó además que esta acción “dignifica a personas que muchas veces son olvidadas y que constituye un mensaje de esperanza”.
Comunidad y reinserción
La seremi de Justicia y Derechos Humanos, Michelle Peutat, colaboró en la gestión para hacer llegar los artículos y valoró la respuesta de la sociedad civil al llamado de vinculación. “Esta donación significa muchísimo para nuestra gestión y es muy gratificante ver materializado que todo el trabajo que hemos hecho por vincular a la comunidad con lo que ocurre al interior de las unidades penales”, afirmó.
La seremi enfatizó que los internos “no son personas aisladas de la sociedad y que requieren mantener un vínculo de conexión a una sociedad a la cual volverán una vez que cumplan sus condenas”. Finalmente, recalcó que para que existan “procesos de reinserción exitosos, se necesita a una comunidad que los haga sentirse parte de la sociedad”.