“Pakistán ha cerrado todos los cruces fronterizos con Afganistán, incluido el paso fronterizo de Torkham en (la provincia de) Khyber Paktunkhwa y Chaman en Baluchistán”, confirmó este domingo a la agencia Efe un funcionario de seguridad paquistaní. Según la fuente, los disparos de represalia por parte de Pakistán continúan en algunos puestos de la frontera con Afganistán.
Las fuerzas de seguridad paquistaníes y los guardias fronterizos talibanes afganos intercambiaron disparos en la frontera anoche después de que las fuerzas paquistaníes afirmaran que las fuerzas afganas recurrieron a disparos “no provocados” a lo largo de la Línea Durand. La frontera afgano-paquistaní ha vivido episodios similares, como en abril de este año, cuando tropas paquistaníes abatieron a 54 insurgentes procedentes de Afganistán, o en diciembre pasado, cuando los talibanes atacaron la frontera en represaria a un enfrentamiento previo.
El ministerio de Defensa de Afganistán dijo que sus fuerzas armadas llevaron a cabo operaciones de represalia contra las fuerzas de seguridad paquistaníes a lo largo de la frontera en respuesta a las “repetidas violaciones” del territorio y el espacio aéreo afganos por parte del Ejército paquistaní. Según el gobierno talibán, que culpa a Islamabad de haber bombardeado esta semana la capital afgana, Kabul, en los enfrentamientos abatieron a decenas de soldados paquistaníes.
El portavoz principal del gobierno talibán, Zabihullah Mujahid, declaró que las fuerzas afganas han capturado 25 puestos del ejército pakistaní, con 58 soldados muertos y otros 30 heridos.
Malas relaciones
Las relaciones entre Pakistán y Afganistán se deterioraron tras la toma de poder en Kabul por parte de los fundamentalistas en agosto de 2021, tras la salida de las tropas estadounidenses del país y la caída del Gobierno republicano. El Gobierno paquistaní culpa a los talibanes afganos de proporcionar refugio al TTP -hermanos ideológicos de los fundamentalistas de Kabul- para perpetrar atentados en Pakistán, algo que Kabul niega.