El director ejecutivo de H2V Magallanes, Salvador Harambour, advirtió ante el Concejo Municipal de Punta Arenas que la región enfrenta un riesgo inminente de perder inversiones por más de 70 mil millones de dólares si el país no entrega mayor celeridad y reglas claras a los proyectos de hidrógeno verde.
“Magallanes tiene los mejores vientos del mundo, pero el país corre una carrera con los zapatos atados”, señaló, apuntando a un “laberinto de permisología infinita” con más de veinte instituciones involucradas en los procesos de evaluación ambiental.
Actualmente, ocho proyectos —impulsados por seis empresas internacionales— podrían instalar 35 GW de potencia eólica y generar hasta 10 mil empleos en construcción y 3 mil permanentes, además de 90 millones de dólares anuales para la economía regional.
Harambour advirtió que mientras en Argentina los aerogeneradores se instalan en 18 meses, en Chile el avance no supera la primera etapa de permisos. A ello se suman altos costos tributarios y falta de incentivos, lo que resta competitividad frente a países vecinos.
“El riesgo cero tiene costo infinito”, enfatizó. Si la situación no cambia antes de 2027, las empresas podrían trasladar sus inversiones fuera de Chile, poniendo en duda el sueño magallánico del hidrógeno verde.