Este miércoles, la sesión de la Cámara de Diputados fracasó debido a la masiva ausencia de legisladores, un hecho que no se registraba desde 2021.
Aunque normalmente se suspende una sesión por falta de quórum y los diputados regresan en 15 minutos para continuar, esta vez no ocurrió. Se requieren solo 50 diputados de 150 para sesionar, pero no se logró el mínimo.
Tras el fracaso, se cerraron las puertas de la Sala y los pasillos para que los presentes firmaran el libro de asistencia. Los ausentes serán multados con un 2% de la dieta, unos 160 mil pesos, salvo permisos especiales.
Algunos diputados contaban con autorización para estar en otras comisiones, como la Revisora de la Acusación Constitucional contra el ministro Antonio Ulloa o la Subcomisión Mixta de Presupuesto. Mientras, otros intentaron llegar a la Sala desde reuniones, declaraciones de prensa o incluso desde la cafetería del Congreso.
El hecho se da en medio de la preparación de muchos parlamentarios para las elecciones del 16 de noviembre. Tras lo sucedido, se convocó a comité a las 12:30 para solicitar una nueva sesión, que de no contar con acuerdo podría ser citada unilateralmente por el presidente de la Cámara, José Miguel Castro.