clorhidrato de cocaína y 199 pastillas de estupefacientes, transportados en un camión que cruzó sin ser detectado los pasos fronterizos de Monte Aymond y San Sebastián, reavivó el debate sobre las brechas tecnológicas en los controles aduaneros chilenos.
El concejal de Punta Arenas, Germán Flores, lamentó la situación y recordó que desde hace más de tres años viene advirtiendo sobre la falta de equipamiento especializado en las fronteras regionales.
“El decomiso es una clara evidencia de lo que he venido denunciando: el Estado no ha dotado de tecnología a Aduana. Mientras no se cuente con escáneres portátiles, la droga seguirá ingresando sin control”, señaló el edil.
El operativo, informado por agencias argentinas, reveló que la carga, valorizada en más de 200 millones de pesos chilenos, logró cruzar territorio nacional sin ser detectada.
Para Flores, esto refleja una vulnerabilidad estructural: “Conozco la labor de los funcionarios de Aduana, que es abnegada y profesional, pero no tienen las herramientas necesarias. En mayo de 2023 pedí públicamente al Estado dotar de tecnología a las instituciones fronterizas, pero nada ha ocurrido”.
El concejal apuntó también a la posible reconfiguración de las rutas del narcotráfico, advirtiendo que Ushuaia estaría siendo utilizada como centro de acopio, desde donde la droga podría ser enviada a Puerto Williams y, posteriormente, a Punta Arenas.
“En nuestros terminales marítimos y aéreos tampoco tenemos los controles con los que debiésemos contar”, añadió.
Flores reiteró el llamado a las autoridades centrales para fortalecer los sistemas de fiscalización y resguardar la seguridad regional, advirtiendo que el crimen organizado “sigue operando, burlando nuestra poca capacidad de control y detección”.