Hamás entregó cuerpos de rehenes fallecidos —cuatro el martes, tras otros cuatro recibidos el día anterior— en una acción que alivió temporalmente la presión sobre el frágil alto el fuego con Israel. Los restos fueron entregados a mandos militares israelíes por la Cruz Roja y serán trasladados al Centro Nacional de Medicina Forense para su identificación y notificación a las familias.
La entrega se produjo luego de que una agencia militar israelí advirtiera que reduciría a la mitad la entrada de ayuda humanitaria a Gaza —de los 600 camiones previstos— por retrasos en la devolución de los cuerpos por parte de Hamás. Aún no está claro si Cogat ejecutará finalmente el recorte, según informó personal humanitario y fuentes vinculadas.
El intercambio humanitario había incluido asimismo la liberación de los últimos 20 rehenes vivos en poder de Hamás y la excarcelación por parte de Israel de cerca de 2.000 prisioneros y detenidos en la primera fase del acuerdo.
Desde Washington, el expresidente Donald Trump advirtió a Hamás que, si el grupo no cumple con el desarme pactado, “si no entregan las armas, nosotros se las quitaremos”, e insistió en que la desmilitarización se efectuaría “rápido y quizás con violencia”, sin precisar plazos.