La crisis provocada por el error en el cálculo de las tarifas de la luz —que derivó en la salida del ministro de Energía, Diego Pardow— ha puesto en duda la credibilidad del Estado regulador, según coincidieron los economistas Manuel José Correa y Juan Luis Oyarzo.
El fallo técnico, que significó cobros indebidos por cerca de 115 mil millones de pesos, se originó por la duplicación del efecto de la inflación, aplicando simultáneamente el IPC y una tasa nominal que ya la incorporaba.
Correa calificó el error como “impresentable”, afirmando que “mina la confianza pública en las instituciones” y cuestionó la falta de revisión en los procesos de la autoridad. Oyarzo, en tanto, advirtió que el problema tiene impacto económico, social e institucional, afectando especialmente a hogares de menores ingresos.
Ambos coincidieron en que la responsabilidad va más allá del nivel político y refleja una “banalización de la función pública”, en palabras de Correa. Oyarzo subrayó que deben revisarse las responsabilidades administrativas y técnicas dentro del Estado.
En regiones extremas como Magallanes, el error tuvo un efecto amplificado, dado el alto costo de vida y la dependencia energética. Correa sostuvo que, al ser Edelmag generadora y distribuidora, el sobrecosto fue total para los usuarios locales, y recalcó que la empresa “deberá devolver todo el dinero cobrado en exceso”.
Finalmente, Oyarzo planteó que el Gobierno debería evaluar mecanismos compensatorios para los sectores más vulnerables y las empresas afectadas por las alzas sostenidas en los costos.