Con alegría y un fuerte sentido de comunidad, la Escuelita Inclusiva de Futsal celebró su séptimo aniversario, reafirmando su compromiso con la integración de niños, niñas y jóvenes con discapacidad mediante el deporte.
El proyecto, impulsado por Óscar Soto De la Fuente, cuenta con el apoyo de la Universidad de Magallanes (UMAG), que ha puesto sus espacios y recursos al servicio de esta iniciativa reconocida por su aporte a la inclusión en la región.
La ceremonia se realizó en el Auditorio Ernesto Livacic de la UMAG y reunió a familias, representantes universitarios y autoridades regionales. Actualmente, la escuelita integra a 36 niños y niñas con distintas condiciones —como autismo, síndrome de Down, Asperger y movilidad reducida— que desarrollan habilidades físicas, emocionales y sociales a través del futsal.
“Buscamos la verdadera inclusión con la escuelita. Es un trabajo maravilloso que queremos proyectar en el tiempo, con la colaboración de las familias y la comunidad”, señaló su fundador, Óscar Soto De la Fuente.
Por su parte, Magnolia Chaparro, jefa de la Unidad de Acompañamiento Estudiantil de la UMAG, destacó que esta colaboración “nos permite no solo hablar de inclusión, sino hacerla realidad, incorporando a niños con distintas necesidades educativas especiales”.