Tras informar que había logrado mitigar una interrupción masiva de internet a nivel mundial, Amazon reconoció este lunes por la mañana que sus servicios en la nube vuelven a presentar inestabilidad, afectando a miles de aplicaciones y sitios web que dependen de su infraestructura.
La compañía indicó que, pese a las señales iniciales de recuperación, los inconvenientes persisten y están provocando problemas de conectividad de red en algunos de sus principales servicios, incluidos aquellos que utilizan empresas y plataformas tecnológicas en todo el mundo.
Aunque aún se desconoce el origen exacto de la falla, Amazon señaló que el incidente se encuentra bajo investigación y que ha reducido las posibles causas.
Según explicó la empresa, el problema se originó en su red Elastic Compute Cloud (EC2), una plataforma que permite a los clientes crear y escalar aplicaciones basadas en la nube. Este sistema posibilita que las empresas alquilen capacidad de procesamiento y almacenamiento, sin necesidad de invertir en costosa infraestructura propia.
El fallo se habría producido en un subsistema interno encargado de monitorear la carga de la red EC2, lo que desencadenó la caída parcial de los servicios. Mientras continúa trabajando en la mitigación del problema, Amazon ha limitado temporalmente la creación de nuevas instancias EC2 para estabilizar su red y restablecer gradualmente las conexiones de los clientes afectados.