La Fiscalía Regional de Coquimbo anunció el cierre de la investigación sobre la fallida compraventa de la casa del expresidente Salvador Allende, que buscaba convertirse en un museo. La causa indagaba eventuales delitos de tráfico de influencias y fraude al fisco.
Durante la investigación, la exministra Maya Fernández y la exsenadora Isabel Allende, ambas familiares del expresidente, se vieron obligadas a dejar sus cargos tras haber firmado documentos relacionados con la operación.
Según la Fiscalía, la causa se inició de oficio el 8 de enero de 2025 y posteriormente se sumaron denuncias de querellantes. Tras revisar la información recopilada, se determinó que no existen antecedentes suficientes para imputar a personas determinadas, aunque la investigación podría reabrirse si surgieran nuevos datos.
El Ministerio Público también señaló que solicitudes de incautación de teléfonos y correos electrónicos realizadas durante la investigación no fueron autorizadas por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago. La decisión formal de no perseverar será comunicada en audiencia pública, cuya fecha aún está pendiente.
La familia del expresidente valoró el cierre del caso y reafirmó su inocencia:
“El proceso ha sido doloroso, pero estamos conformes porque la investigación reafirma lo que siempre hemos dicho: que no cometimos ningún delito, jamás recibimos pagos y apoyábamos el proyecto del gobierno de la Casa Museo Salvador Allende”.
La abogada Paula Vial, representante de la familia, confirmó la decisión y señaló que el Ministerio Público desestimó las imputaciones:
“Luego de una acuciosa investigación, se confirmó que no existió delito alguno y que la familia fue injustamente expuesta, cuestionando su honra”.