La familia Quiroga solicitó ayer a la Corte de Apelaciones de Santiago rechzar de plano el recurso de reposición presentado en medio del conflicto con el grupo chino Jovyo, controlador de la empresa salmonera Ausralis Seafoods.
La petición se produce luego que el miércoles la compañía recurriera al tribunal de lazada capitalino para invalidar el recurso de nulidad presentado por la familia Quiroga para imugnar los resultados del arbitraje que los condenó a pagar más de US$300 millones tras la operación de compraventa en 2019 de la salmonicultora con presencia en la Región de Magallanes.
El grupo Joyvio “ha abandonado cualquier pretensión de defender la validez del Laudo” y su reposición carece de fundamentos legales, señalaron los representantes de los exdueños chilenos de la compañía, quienes aseguran que la sentencia del arbitraje contiene “violaciones manifiestas y de extrema gravedad” a principios fundamentales del derecho chileno, lo que justifica su anulación.
La presentación de los Quiroga también señala que el recurso de Joyvio busca “impedir que la Corte salvaguarde la integridad del sistema de arbitraje en Chile” y que va en contra de la jurisprudencia unánime en materia de nulidad. Para sustentar su posición, presentaron una tabla con quince casos previos donde la Corte de Apelaciones de Santiago ha admitido recursos de nulidad similares.
Con esta acción, los Quiroga buscan que se respete el marco legal y se dé curso a su solicitud de anulación del arbitraje, reforzando su postura frente a los recientes movimientos legales del grupo Joyvio.
En 2019, Joyvio, un conglomerado chino, adquirió Australis Seafoods, propiedad de la familia Quiroga, a través de una transacción valorada en aproximadamente US$1.000 millones. Sin embargo, tras la firma del acuerdo, surgieron disputas sobre el valor de la transacción y las condiciones del acuerdo. La familia Quiroga argumentó que hubo una serie de condiciones incumplidas por parte de Joyvio, lo que desencadenó una demanda que llevó el caso a arbitraje, donde se dictó una sentencia que ordenó a la familia Quiroga el pago de más de US$300 millones.