Un informe del Servicio Internacional de Derechos Humanos (ISHR), al que accedió BíoBíoChile, reveló que la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) recibe menos del 1% del presupuesto total de la ONU, y es blanco de una "obstrucción coordinada" por parte de potencias como China y Rusia para recortar su financiamiento.
El documento concluye que esta acción tiene graves consecuencias, como despidos, la cancelación de investigaciones y, por primera vez en 50 años, la anulación de una sesión completa del Comité de Derechos Humanos.
El informe describe las estrategias de las dos potencias:
Rusia: El "saboteador ruidoso". Actúa de forma frontal en la Quinta Comisión (5C), presentando enmiendas hostiles y forzando votaciones para recortar fondos al ACNUDH.
China: El "obstruccionista silencioso". Prefiere actuar "entre bastidores", copatrocinando proyectos hostiles y apoyando las iniciativas de Rusia, pero evitando aparecer públicamente como una fuerza disruptiva principal.
Ambos países, considerados altamente influyentes en las negociaciones presupuestarias, utilizan su posición para "debilitar el pilar de derechos humanos", obstaculizando deliberadamente las investigaciones.
El presupuesto de la ONU se financia con contribuciones obligatorias. Aunque Estados Unidos (22%) y China (20%) son los mayores contribuyentes, el informe los señala como "principales responsables de la crisis de liquidez actual" al retrasar sus pagos.