El Ministerio de Seguridad Nacional de Trinidad y Tobago ordenó este martes ubicar a al menos 200 inmigrantes venezolanos en un Centro de Detención de Inmigración con el fin de deportarlos.
La medida fue instruida por la primera ministra, Kamla Persad-Bissessar, y se enmarca en una escalada de la crisis bilateral, sumada a la reciente llegada a la isla de un buque de guerra estadounidense para ejercicios militares.
El plan, propuesto previamente por Persad-Bissessar, fue solicitado por el secretario permanente del Ministerio de Seguridad Nacional, Videsh Maharaj, quien explicó que los inmigrantes ilegales serán deportados en masa, sin supervisión previa individual. Los venezolanos son la principal comunidad migrante del archipiélago.
La relación bilateral se deterioró con la llegada al poder de Persad-Bissessar en mayo, quien mantiene un discurso antiinmigración, vinculándola con un aumento de la criminalidad.
Como respuesta a las acciones y al permiso de ejercicios militares a Estados Unidos, el parlamento venezolano declaró "persona non grata" a la primera ministra. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, acusó a Persad-Bissessar de permitir que su país sea usado como "un portaviones contra Venezuela".