Estados Unidos anunció este domingo que enviará asistencia humanitaria a Cuba para atender a los afectados por el huracán Melissa, que devastó varias provincias del este de la isla.
“Estados Unidos está coordinando con la Iglesia Católica la distribución de millones de dólares en ayuda humanitaria directamente a las personas del este de Cuba más afectadas por la devastación del huracán Melissa”, anunció la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental en la red social X.
Melissa, que a principios de semana azotó el Caribe, ha dejado cerca de muertos en la región.
En Cuba, el gobierno, que evacuó preventivamente a más de personas, no ha reportado víctimas hasta el momento. Sin embargo, varias provincias del este sufrieron daños considerables, como derrumbes de casas, cortes de luz y devastación de cosechas.
El Departamento de Estado afirmó estar “listo para brindar ayuda humanitaria inmediata, tanto directamente como a través de socios locales”, sin la intermediación del gobierno cubano, con el que mantiene un embargo económico desde hace más de seis décadas. En el pasado, la Iglesia Católica actuó a menudo como mediadora entre los dos adversarios ideológicos.
La cifra de muertos por el paso del huracán Melissa por Jamaica aumentó a al menos 28, de acuerdo con el más reciente reporte de víctimas proporcionado por el Gobierno este domingo. La Oficina del Primer Ministro, Andrew Holness, indicó que aún están verificando “informes adicionales sobre posibles muertos”.
Los equipos de emergencia siguen llegando a las áreas que quedaron aisladas. El Gobierno de Jamaica coordina la recuperación de cuerpos y la verificación de daños, tras el paso de Melissa, que golpeó al país convertido en un huracán de categoría 5.
El oeste de la isla es el área más damnificada. Melissa causó en Jamaica daños catastróficos en viviendas e infraestructura crítica como hospitales y carreteras, dejando comunidades destruidas y aisladas. Expertos afirman que el huracán, uno de los más potentes que ha tocado tierra, causó un golpe devastador a decenas de miles de pescadores y agricultores jamaicanos. Se estima un impacto similar en Cuba y Haití.