A tres meses de la implementación del sistema de pago electrónico “Punta Arenas Conectado”, el balance oficial revela una preocupante falta de adhesión por parte de los usuarios del transporte público. De los cerca de mil pasajeros diarios, solo han obtenido la tarjeta, lo que equivale a un de cobertura.
La cifra, entregada por el Seremi de Transporte, pone en entredicho el éxito de una política que buscaba modernizar el sistema de pago. Desde el inicio de la marcha blanca el 1 de agosto de 2025, se han registrado validaciones electrónicas, pero esto representa solo el del total de ingresos. El restante sigue pagando en efectivo, a pesar de que este método será eliminado en enero de 2026.
El sistema de validación electrónica presenta una fragmentación que genera confusión, ya que la tarjeta “Punta Arenas Conectado” concentra el de las transacciones, seguida por tarjetas bancarias (), la TNE () y la aplicación Bipay ().
Los adultos mayores y estudiantes, principales usuarios del transporte público, aún no incorporan la tarjeta como parte de su rutina. A pesar de los operativos realizados, solo se han entregado tarjetas. La cobertura en sectores rurales y periféricos ha sido limitada, lo que, según se critica, refleja una planificación centralista y poco inclusiva.
La proximidad del fin del pago en efectivo ha generado inquietud entre los usuarios. La falta de información sobre puntos de carga, horarios de atención y reposición de tarjetas podría dejar fuera del sistema a miles de personas, especialmente aquellas con menor acceso a tecnología o que viven en zonas alejadas.
La iniciativa, que prometía modernizar el transporte público regional, enfrenta un escenario complejo que exige ajustes urgentes para evitar que la digitalización se convierta en una barrera más que en una solución.