Un atacante suicida, posteriormente vinculado a una facción de los talibanes paquistaníes, mató este martes a doce personas e hirió a otras 27 frente a los juzgados de distrito en el sector G-11 de Islamabad, Pakistán. El Gobierno ha confirmado que el suceso se trata de un ataque suicida.
Según el ministro del Interior paquistaní, Mohsin Naqvi, el atacante intentó ingresar al recinto del tribunal en hora punta, pero, al no lograrlo, se inmoló junto a una furgoneta policial.
La Oficina del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, condenó el hecho: “Todas las simpatías de la nación entera, incluidas las mías, están con las familias de los mártires. Los atentados terroristas contra ciudadanos desarmados de Pakistán por parte de terroristas indios son condenables”, dijo, aludiendo a un atentado ocurrido el día anterior en la India. El mandatario ordenó investigar el incidente.
Atribución del Atentado
Inicialmente, las fuerzas de seguridad apuntaron al grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP). Sin embargo, su rama principal negó estar involucrada.
Horas después, una facción minoritaria de los fundamentalistas paquistaníes, denominada Jamaat-ul-Ahrar (JuA), se atribuyó la responsabilidad del atentado a través de un comunicado en la cadena Ghazi Media Network. La JuA opera como un grupo terrorista disidente del TTP, con base en la provincia afgana de Nangarhar.
Pakistán ha experimentado un aumento de los ataques de insurgencia desde la vuelta al poder de los talibanes en Kabul en agosto de 2021. Islamabad acusa a los fundamentalistas de albergar a insurgentes del TTP en su territorio, lo que Kabul niega.