Una situación tan cotidiana como humana marcó la visita del Presidente Gabriel Boric a su mesa de votación en el Liceo Industrial de Punta Arenas esta mañana. Mientras emitía su sufragio, el Mandatario olvidó nada menos que su cédula de identidad y también firmar el registro, lo que generó un breve momento de humor entre vocales y asistentes.
Tras depositar su voto, el Presidente se retiró de la mesa, pero fue llamado amablemente de vuelta para completar el trámite como corresponde. Con una sonrisa, regresó a firmar y entregar su documento, resolviendo el descuido en cosa de segundos.
La escena, captada por presentes y medios locales, se transformó en una pequeña anécdota que acompañó su participación en esta jornada electoral, donde el flujo de votantes ha sido constante desde temprano.
El episodio dejó claro que, incluso en medio de un proceso formal, un momento espontáneo puede relajar el ambiente, recordando que todos —incluido el Presidente— pueden cometer un olvido en la mesa de votación.